Para evitar rebrotes del COVID, no hay que soltar el cubrebocas, destacó el gobernador Martín Orozco Sandoval, al reiterar que es responsabilidad de todos respetar las medidas de prevención en beneficio propio y de los demás.
Dijo que en todas las decisiones que se toman, se busca un equilibrio entre la salud y la economía.
Agradeció a los dueños de bares, cantinas y antros, que prevaleciera el bien común y permanecieran cerrados, aún con el coste económico que esto representa en sus negocios.
Los resultados de la Ley Seca, se verán reflejados en una baja en los contagios durante las próximas semanas, lo que permitirá dar un respiro al personal médico y generará mayor confianza entre la ciudadanía, demostrando que cuando se suman acciones, las estrategias tienen efectos positivos.
Orozco Sandoval señaló que en los últimos reportes del ISSEA, se observan mejores indicadores respecto a la disponibilidad hospitalaria y el decremento en los contagios.
Insistió en que en la vida social hace falta redoblar esfuerzos, con el uso correcto del cubrebocas, las buenas prácticas de higiene y respeto a las medidas de distanciamiento; sólo así se logrará un mayor control de la pandemia.
Hizo alusión a los reportes de la Universidad de Hopkins, en el sentido de que si toda la población usara el cubrebocas durante ocho semanas se evitarían los contagios; el antecedente es que con el uso de cubrebocas, se logró erradicar la Gripe Española en 1918.
El problema es que hay muchas personas que no le dan a las medidas preventivas, la importancia que tienen.
Por su parte, el titular del ISSEA, Miguel Ángel Piza Jiménez, señaló que el tabaquismo se suma a las comorbilidades frecuentes entre las personas que han fallecido por coronavirus en la entidad.
Refirió que la hipertensión, diabetes mellitus, obesidad, afección renal, enfermedad pulmonar obstructiva crónica se mantienen como padecimientos relacionados al COVID-19 y los pacientes positivos, en el rango de entre los 20 y 59 años de edad.