Servidores públicos pertenecientes a la Fiscalía General del Estado no son inmunes ante denuncias por actuaciones indebidas, de hecho, están en puerta algunos casos de judicialización en su contra; así lo precisó su titular Jesús Figueroa Ortega.
El fiscal negó que los hechos de tortura que fueron ventilados hace poco correspondientes al periodo 2010 a 2014, estén ocasionando una mala imagen al órgano que encabeza, a pesar de que los agentes investigadores y ministerios públicos señalados continúan laborando en la misma institución. Explicó que por su parte, desde que tomó las riendas -hace cuatro años-, se ha trabajado en darle puntual seguimiento a las recomendaciones que en su momento son emitidas por la Comisión Estatal de Derechos Humanos, con la finalidad de investigar los señalamientos del personal a su cargo y proceder en consecuencia.
Figueroa Ortega reconoció que los señalamientos más recurrentes contra personal de la Fiscalía corresponden al ejercicio indebido de funciones, y uso de fuerza desmedida e indicó que de acuerdo con la presunción de inocencia ningún servidor público es separado hasta que termine el proceso de investigación. Asimismo, de encontrarse los elementos de prueba suficientes, se procede conforme lo marca la ley.

“Tenemos otros casos que (…) se tenían ya antes y estamos cerca de judicializar algunos de ellos. Aplicamos las sanciones que marca la propia ley…” Jesús Figueroa, FGE