Rolando Herrera
Agencia Reforma

BOCHIL, Chiapas.- El Presidente Andrés Manuel López Obrador atajó de inmediato la petición que entre el público le hicieron para que contemplara extender su mandato más allá de 2024.
«¡Seis años más!», le gritaron, cuando el tabasqueño informaba el avance en la construcción de la sucursales del Banco de Bienestar y la proyección de que, para el próximo año, estarán listas las 2 mil 744 sucursales.
«No, no hace falta la reelección. Acuérdense lo que decía el Apóstol de la Democracia, Francisco I. Madero: sufragio efectivo, no reelección. Entonces, ya van a llegar otros, va a haber relevo», dijo.
López Obrador aseguró que, independiente de quién los suceda en el cargo, está dejando bien establecidas las bases de su movimiento, sobre todo los programa sociales.
«Va a quedar establecido el sistema para que ya, cuando nosotros no estamos en el Gobierno, porque tenemos que entregar el Gobierno a finales de septiembre de 2024. (Pero) no deben ustedes preocuparse, porque todos lo estamos dejando ya bien amarrado. Llegue quién llegué no hace falta la reelección», sostuvo.
En la Constitución, indicó, ya está establecido como un derecho la pensión para adultos mayores, las ayudas para las personas con discapacidad y las becas para estudiantes.
Más tarde, en Ixtapa, en donde también inauguró una sucursal del Banco del Bienestar, López Obrador recordó que en 2012, tras la elección presidencial en la que se declaró ganador a Enrique Peña, pensó en retirarse, pero dejó atrás esta idea al imaginar la fiesta que harían sus adversarios.
«Les confieso que escribí el texto para que en el Zócalo, en una reunión me despidiera yo, porque me molestaba mucho eso de que luchaba por el poder, por la ambición al poder, cuando siempre he luchado por ideales, por principios.
«Y lo pensé y dije: No, vamos a seguir para adelante. Sí iba a ser un acto de dignidad importante decir: Renuncio, pero va a haber fiesta en las colonias donde viven los conservadores, donde vive la mafia, van a hacer fiesta, van a hasta brindar de que ya nos rendimos, entre otras consideraciones», reveló.
López Obrador inició ayer una gira en Chiapas para inaugurar sucursales del Banco del Bienestar en municipios marginados que en algunos casos, como en Ixtapa, no tenían ningún banco y sus habitantes tenían más que trasladarse a otras localidades para poder hacer sus operaciones.
Acompañado del Gobernador Rutilio Escandón y el Secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, el Presidente cortó los listones de las nuevas sucursales, un inmueble con fachada de cristal, dos cajas de atención al público y un cajero automático.
En Bochil, un empleado de Telmex, cuya oficina es contigua al banco, confío en que el próximo lunes ya esté abierto al público.
«No funciona todavía, apenas lo inauguraron, cortaron el listón», señaló cuando el Presidente y su comitiva acaban de retirarse.
Antes de abandonar este pueblo, cuando se despedía de la gente que estaba sobre las vallas, dos niños comenzaron a entonar canciones a capela, que López Obrador escuchó atento mientras los sujetaba de los hombres con un gesto paternal.
Primero fue Yohan Charbel Díaz, de 10 años, quien entonó la «Ley del monte», después su prima, Martha Luz, de ocho, quien cantó «Hermoso cariño».
En Ixtapa, no despidieron al Presidente con canciones, pero sí con una fila que se extendió por varias cuadras de personas que buscaban la foto con el Presidente.