Tras no haber condonado el Gobierno Federal el pago de impuestos desde el punto más crítico de la pandemia por COVID-19, así como haber realizado paros técnicos o, en su caso, descansar a empleados dentro de los grupos de riesgo, trabajadores, lamentablemente, sufrirán las consecuencias luego de que la iniciativa privada no está en condiciones de cumplir con el reparto de utilidades.
El presidente de la Comisión Laboral de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Juventino Romero de la Torre, detalló que una gran parte de las empresas que, milagrosamente, pudieron sobrevivir al corte del año pasado no cuenta con la solvencia económica para el pago de tal prestación, que debería verse reflejada, a más tardar, el día 30 de mayo. Agregó que el sector empresarial hizo un esfuerzo extraordinario para mantener, en algunos casos, intactas las plantillas laborales, a pesar de las adversidades enfrentadas como el pago de cargas tributarias en momentos críticos, cumplir con el pago de sueldos y seguridad social, aún cuando las empresas no producían y no vendían. Por lo anterior, aquellos trabajadores que vean reflejado, a partir del mes de mayo, algún incentivo económico, dijo, deberán de entender que el pago de utilidades, por las razones antes mencionadas, será menor en gran escala, comparado al periodo de 2019.
“Si la empresa no produce, no vende, no cobra, y si paga impuestos y nóminas, es un reflejo indudable que las utilidades serán menores o, en muchas empresas, ni siquiera va a haber. Recordemos que hubo empresas que no tuvieron la suerte de sobrevivir”, concluyó.