Ante la exigencia del personal de salud del Hospital Hidalgo de un “bono prometido” por el Gobierno del Estado, el secretario general, Juan Manuel Flores Femat, aclaró que no fue bono como tal el que se entregó a 150 trabajadores de la salud -principalmente enfermeras y personal con menos salario y que estuvieron trabajando en pabellones COVID-, aun así, se recurrirá al Fondo de Estabilización para otorgar algunos otros, que se compruebe han estado en esta área.

Puntualizó que el ofrecimiento al inicio de la pandemia no fue un bono, sino integrar a los más vulnerables al programa de apoyos que otorgó la Sedec, en el que fueron incluidas 150 personas; pero ahora, ante la demanda que hacen los médicos y enfermeras manifestantes, es que el gobernador ha instruido buscar la manera de conseguir recursos para apoyar a otros, pero no será a los 1,500 que quien ser incluidos, si acaso a unos 450.

Dio a conocer que se ha reunido con la dirigencia sindical del Hospital Hidalgo y se había acordado que primero se debe tener el padrón del personal que ha trabajado en pabellones COVID en la primera línea de atención, pues para poder hacer uso del Fondo de Estabilización se debe registrar a quién va dirigido el apoyo y justificar que han estado al frente de la batalla.

“Lo menciono porque hay personal que debería estar en primera línea pero, o pidieron permiso, se ampararon o gestionaron para no asistir; por eso el número de beneficiarios debe ser determinado por el sindicato, porque debemos justificar la cantidad exacta de beneficiarios, la justificación, nombre, puesto y tiempo que han estado laborando”, insistió Flores Femat.

El apoyo será igual que el entregado por la Sedec anteriormente y sería a alrededor de 450 profesionales de la salud que justifiquen fueron o son parte de la primera línea de atención a la pandemia, y el apoyo, que no es prestación laboral ni bono como se insiste en denominarle, será entregado en cuanto el sindicato proporcione la información solicitada y se revisen los datos.