De perder México la controversia con Estados Unidos y Canadá en materia energética por el T-MEC, las consecuencias no las pagará el Gobierno Mexicano, sino los exportadores nacionales, dado que se les impondrían aranceles contra sus productos y los pondría en desventaja, advirtió la delegada de la zona centro de la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana, Angélica Ortega Treviño.
La especialista comentó que México actúa en contra de lo establecido en el T-MEC en el tema energético, dado que las políticas del Gobierno Mexicano son incongruentes con respecto a lo que indica el Tratado Comercial.
Indicó que Estados Unidos y Canadá tienen interés porque México es una fuente barata de energía, pero al no permitir el Gobierno Mexicano la competencia de generación de energía limpia, éste se tiene que remitir a los métodos tradicionales, encareciendo los procesos de producción.
Resaltó que un punto importante es el hecho de que ni Estados Unidos ni Canadá, son lugares ideales para generar energía solar ni eólica, debido a su clima, lo que los obliga a instalar plantas productivas de este tipo de energías en otros países, como es el caso de México. Sin embargo, al tener políticas que lo impidan, se frena también la inversión que se pudiera tener por estos medios.
Por lo anterior, Ortega Treviño consideró que México aún está en muy buen momento para poder reanalizar sus políticas energéticas y ver en pro de los avances tecnológicos que son cada vez más evidentes a nivel mundial.
Advirtió que el mecanismo de solución de controversias que Estados Unidos podría implementar, en caso de no llegar a buenos términos, puede poner en aprietos a México, al llegar a un mecanismo de arbitraje cuya determinación si logre obligar a nuestro país a tomar las medidas adecuadas, acorde con los compromisos contraídos en el T-MEC.