MONTERREY, N. L.- Con esa chispa que tiene para expresarse, Cecilia Galliano hizo referencia a un karma que la sigue: el de los hombres no perfectos.
La actriz argentina, quien forma parte de la obra El Marido Perfecto que mañana arranca temporada en el Teatro de los Insurgentes en la Ciudad de México, señaló que es momento de reír con una buena puesta en escena, como esta.
“Les decía hoy que no existe El Marido Perfecto ni la mujer perfecta. Y da la casualidad que me persiguen los no perfectos”, afirmó Cecilia.
“Sí, se ve que es un karma que voy a tener que pagar y me toca hasta en la obra. Rodrigo Murray, quien la hace de Ramiro, de mi marido, es un pica flor, el típico que hace las cositas, pero las guarda, las esconde, no las dice y pone su carita”, contó.
La también conductora da vida a Aurora, quien más que ser una mujer celosa, sabe lo que tiene en casa y debe tener un carácter fuerte para sobrellevarlo.
Cuando Cecilia tuvo la oportunidad de ingresar a esta producción no lo dudó.
“Primero porque está de la mano de Rubén Lara y todo lo que hace es perfecto. Segundo, por estar rodeada de actores increíbles con una comedia totalmente blanca y familiar, que pueden disfrutar con desde el abuelito hasta el niño, con esas risas que tanta falta nos hacen en este momento”, señaló.
A diferencia de las propuestas teatrales que llegan vía streaming, El Marido Perfecto será presencial, sólo con el 30 por ciento de la capacidad del inmueble.
“No es lo mismo verlo por televisión a vivir la experiencia de lo que realmente es un teatro con actores en vivo, con una gran dirección de Antonio Castro, con Tina Galindo atrás”, comentó la actriz.
Hoy en día, Galiano está dividida en dos amores.
“México es mi hogar, donde he hecho mis amigos y he pasado la mayor parte de la mitad de mi vida. Mi hijo ha nacido aquí, pero del otro lado (el argentino), tengo a mi familia que siempre la extraño”.
Cuando se le cuestionó a Cecilia si ahora mismo su corazón tiene dueño, reveló que tiene casi seis años soltera.
“Toda la vida he estado de novia o con galanes, pero después de la relación que terminé dije: ‘Quiero estar un ratito sola’. Y el ratito me llevó casi seis años, y me gusta mi tiempo, mi espacio”, sostuvo. (Lorena Corpus/Agencia Reforma)