Isabella González
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El modelo centinela no es malo, es bueno para lo que fue diseñado: vigilar infecciones que ya se conocen; pero no lo es para algo nuevo como el SARS-CoV2, aseveró Laurie Ann Ximénez-Fyvie, jefa del Laboratorio de Genética Molecular de la UNAM.
“El nuevo coronavirus no tiene patrón, esto es algo nuevo. Está bien como indicador, pero si en la mera vigilancia se basa el control significa que no hay control”, expuso en entrevista.
“Con el modelo centinela se puede saber dónde están los brotes a grosso modo, pero eso no es suficiente para esto”.
La especialista en microbiología señaló que, a diferencia de la influenza, con la pandemia del Covid-19 es necesario saber específicamente quiénes son las personas que están contagiadas.
“Todo el mundo quiere tener números y saber. Hay que tener números y los números tienen que ser confiables, pero aquí interesa más quién es esa gente, por dónde se mueve, qué están haciendo”, indicó.
“No es una cuestión sólo de numeralia. Se necesita más especificad y esto trasciende muchos puntos”, agregó.
Destacó que el 80 por ciento de los infectados viven de manera leve la enfermedad, pero infectan.
“Ellos son el motor que le da propulsión a la expansión de los contagios, por eso es muy importante saber quiénes son y dónde andan”, afirmó.
Ximénez-Fyvie dijo que México aún está a tiempo de realizar pruebas de detección masiva.
Consideró que con las pruebas se tendría claro quiénes están infectados, quiénes son inmunes y quiénes ya se recuperaron por lo que se podrían tomar decisiones de manera más inteligente sobre quiénes deben de estar en aislamiento y quiénes no.
“Se piensa que las pruebas son caras porque no se tiene visión a largo plazo”, indicó.
“Con pruebas masivas podríamos establecer estrategias de mitigación inteligente, así no tendría que encerrarse todo mundo”, agregó.
Además, aseveró que el Gobierno federal piensa que las pruebas es algo que se puede ahorrar pero dijo que va a salir más caro el colapso del sistema de salud.