Aunque las condiciones sanitarias actuales han obligado al cambio de dinámica en distintos ordenes, en lo electoral también se han hecho adecuaciones pero con respeto a los tiempos de los procesos venideros, pero lo cierto es que de momento no es factible transitar al voto electrónico, pues para ello tendrían que modificarse leyes electorales a nivel Constitucional, lo cual, por los tiempos, ya no alcanzaría.

El presidente del Instituto Estatal Electoral, Luis Fernando Landeros Ortiz, comentó que por parte del INE, el proceso electoral federal está previsto que arranque en septiembre y a nivel local en noviembre, de ahí que “por esta ocasión, estaríamos fuera de plazo”.

A partir de allí y que las modificaciones que se tendrían que hacer para promover el voto electrónico, requeriría de la modificación en el andamiaje legislativo, resulta que ya se está fuera de tiempo y por eso es que el proceso electoral venidero, que será concurrente se hará de manera tradicional, “en papel para ejercer el derecho al voto”.

En conferencia de prensa que se llevó a cabo a distancia, Landeros Ortiz subrayó que el despegue del próximo  proceso electoral se modificó un mes, también derivado de las condiciones sanitarias, lo que no pone en riesgo el desarrollo del inicio del proceso, pues los primeros meses se lleva trabajo de preparación, capacitaciones a funcionarios de casilla, entre otros, y eso se pueden realizar con las herramientas digitales.

No obstante, es probable que haya temas que se vayan a complicar más de lo que tradicionalmente se tiene, como es la dificultad para que los ciudadanos acepten ser funcionarios de casilla, “podremos ver por ejemplo que la tasa de rechazos al llamado del INE para funcionarios de casillas, va a ir a la alza”, por esa razón es que tendrán que implementarse protocolos específicos y rigurosos para salvaguardar el ejercicio del voto y la salud de las personas que estén en los centros de votación.

Otro cambio que se observará como resultado de la contingencia sanitaria y que aplicará en materia electoral, es que los partidos políticos tendrán que ser más ingeniosos y efectivos para llevar sus mensajes a los ciudadanos, dado que será imposible realizar grandes mítines, como en las campañas de antaño, esto es, tendrán que adaptarse también a la nueva normalidad.