Cecilia de Santos Velasco
El Heraldo

Investigadores, directivos, personal y estudiantes del Centro de Investigación y Docencia Económicas Región Centro se manifestaron ayer en la Exedra en contra de la amenaza por desaparecer 109 Fideicomisos, todo como una medida de control político por parte del Gobierno Federal, dejando en absoluta desprotección al desarrollo de la ciencia en Aguascalientes y en el país.
Alejandro Madrazo, director del CIDE Región Centro, indicó que este centro a nivel nacional recibe anualmente 750 millones de pesos, de los cuales sólo 320 mdp son administrados por su fideicomiso, cuyos recursos han sido autogenerados, se han conseguido de organismos internacionales, de filantropía internacional o de gobiernos estatales y municipales, no es dinero del Gobierno Federal.
“La lucha ahora es mantener la autonomía y las reglas claras que existen en los fideicomisos para ejercer los dineros, y no es prudente que el presidente de México quiera controlarlos y por ende entorpece la elaboración de proyectos y programas multianuales, a cambio de someter políticamente a la ciencia y a la cultura”.
A lo largo de 9 años, el CIDE Región Centro ha desarrollado más de 200 proyectos de investigación y desde aquí salió el Programa Política Droga, que es el programa académico más importante en America Latina y que ha sido desarrollado por los fondos de los fideicomisos, cuyos dineros no han provenido del Gobierno Federal. Se han ejercido 1.5 millones de dólares y sólo 140 mil pesos se han utilizado de dinero presupuestal.
Al momento que no haya el fideicomiso se acabarán las reglas claras y por ende los organismos internacionales y los gobiernos ya no querrán invertirle al CIDE, porque esos dineros se los llevará el Gobierno Federal para ejercerlos en lo que ellos decidan.
Respecto a la posibilidad de crear nuevas figuras jurídicas, dijo que ninguna es tan buena como el fideicomiso, porque la asociación civil paga impuestos y reducirá las acciones de investigación, otros instrumentos existen pero con reglas fiscales distintas, ninguno tan bueno como el que quieren desaparecer, pues facilita la transparencia y la rendición de cuenta.
Aclaró que el CIDE no desaparece como institución, pero sí una gran parte de su capacidad para hacer investigación y también se acabaría una parte considerable de la autonomía frente al poder público. Se quedaría la docencia y los sueldos base de los profesores que son bajos y no han subido en 15 años, mejoraban a través de la investigación.
“El CIDE pasará de ser un centro de investigación de punta a un lugar de impartición de docencia, nos convertiríamos en la Universidad de la Ciudad de México”, concluyó.