La Comisión Nacional de Protección y Defensa de Usuarios de Servicios Financieros recomendó ayer que antes de contratar un servicio financiero se debe saber quién es quién en bancos, seguros, sociedades financieras de objeto múltiple, cajas de ahorro y afores, lo cual se logra a través del Buró de Entidades Financieras.
Ignacio Villanueva Chávez, subdelegado de la Condusef, señaló que de enero a septiembre del 2018 se registraron más de 7 millones de reclamos contra una diversidad de entidades financieras, las cuales fueron sancionadas por un monto de 195 millones de pesos.
Precisó que la Condusef cuenta con una atribución en la parte preventiva, a fin de brindar al usuario información oportuna, así como las herramientas financieras necesarias y contenidos educativos que le sirvan para tomar las mejores decisiones respecto a sus finanzas personales.

¿QUÉ BENEFICIOS OFRECE EL BURÓ DE ENTIDADES FINANCIERAS?
· Promueve competencia entre las instituciones financieras.
· Facilita un manejo responsable de los productos y servicios financieros, al dar a conocer a detalle sus características.
· Impulsa la transparencia, porque revela información para los usuarios de las ventajas y desventajas de contratar un determinado producto.

¿CÓMO FUNCIONA?
El Buró se integra a partir del acopio, procesamiento y evaluación de información de las instituciones financieras, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro, la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas, el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario, Banco de México y la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros.
Desde la Reforma Financiera de 2014, se determinó que la Condusef contara con una página web donde se pudiera conocer, cada tres meses, el desempeño de las entidades financieras.
La Condusef accede a la información sobre las características de los productos y servicios financieros que ofrecen las entidades financieras, preferentemente los contratos de adhesión, incluyendo los requisitos de contratación, costos y beneficios, y en su caso, comisiones, limitaciones, alcances y exclusiones de los mismos.
Finalmente, se interviene cuando las entidades financieras se desvían de las sanas prácticas, provocando un daño a los usuarios de servicios financieros.