El fracaso de los partidos políticos locales en la pasada elección de ayuntamientos en Aguascalientes es atribuible tanto al hartazgo social, respecto de instituciones políticas, como a la falta de bases ideológicas que converjan con el pensamiento de la sociedad local.
Así lo consideró el catedrático de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, Claudio Granados Macías, y advirtió que a los que sobrevivan por porcentaje de votación, será interesante dar seguimiento para que sigan participando con mejores resultados.
“Y es que el reto es lograr que estas fuerzas políticas locales puedan tener, en su calidad de partidos de la entidad, no sólo una votación mínima para subsistir, sino una verdadera representación de la sociedad en donde han sido gestados”.
En entrevista, el profesor del departamento de Derecho de la UAA opinó que tanto los partidos locales como la figura de candidaturas independientes han encontrado en el hartazgo social la respuesta a sus pretensiones.
De tal forma que habrá que analizar si realmente las bases ideológicas sobre las cuales se fundan, están en sintonía con el pensamiento de la sociedad local y de qué manera están divulgándole sus ideales.
“Y es que decir que la empresa concesionaria de agua potable, se llame de una forma u otra, no es un ideal, sino un sentimiento oportunista que todos los partidos, aun los de dilatada trayectoria, asumieron en función de lo que la gente piensa acerca del servicio que recibe”.
Lo realmente importante es conocer cuáles son los postulados que en términos generales tienen las fuerzas políticas respecto de lo que debe ser un gobierno eficaz, sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo o sobre el aborto, entre otros temas torales.
Es decir, cómo visualizan el Gobierno en su conjunto, bajo qué misión y con cuál visión, y darlo a conocer a la sociedad para que ésta pueda tener parámetros objetivos al momento de salir a emitir el sufragio.
En cambio, lo que vimos el mes pasado fue carencia de plan de Gobierno y abundancia de mercadotecnia política, de exposición de sentimientos sobre percepciones sociales respecto de los problemas del país, pero nada más.
“De ahí el fracaso, pero también la oportunidad de que los sobrevivientes valoren la experiencia y capitalicen la enseñanza que les ha dejado a fin de que puedan afinar camino y seguir participando en comicios futuros”.