No hay marcha atrás al nuevo Sistema de Justicia Penal en el país y la idea de la contrarreforma debe desterrarse, advirtió el fiscal general del Estado, Jesús Figueroa Ortega.

Reconoció que, a tres años de su plena implementación en México, el nuevo sistema ha generado muchas dudas y críticas razonadas de la población, lo cual es un reflejo de cómo se ha malvendido la idea del sistema.

Y es que el nuevo Sistema de Justicia de Oralidad Penal prevé una serie de acciones encaminadas a lograr un mejor acoplamiento del orden social en todos los ámbitos y segmentos de la población.

Sin embargo, lo que se ha destacado y a lo cual la población no termina de acostumbrarse es que los imputados puedan salir de prisión sin depositar una garantía económica como se hacía en el sistema tradicional.

“Ello genera en la población cierta desconfianza a todas las autoridades que tienen que ver con el sistema, porque no comprenden la razón de que haya libertad y además ésta se logre sin el pago de la garantía respectiva”.

En conferencia magistral, Figueroa Ortega expuso la necesidad de que los profesionales del derecho, como parte del sistema, pero además la población en general, puedan valorar el sistema.

“También, adaptarse a las nuevas reglas y principios y superar inquietudes que están generando la idea de plantear una contrarreforma, y para lo cual han llegado incluso algunas iniciativas al seno del Congreso de la Unión”.

En ese sentido, explicó que de alguna manera la idea de la contrarreforma tiene que ver con lo que han hecho algunos estados del país, en cuanto a modificar las medidas cautelares dictadas en la reforma que dio lugar al sistema.

En torno a ello la Suprema Corte de Justicia de la Nación ya se pronunció y ha dejado en claro que las atribuciones y facultades de las medidas cautelares corresponden a la autoridad jurisdiccional y no serán legisladores ni ministerios públicos quienes las ejerzan.

“De tal manera que la idea de hacer una contrarreforma al Sistema de Justicia de Oralidad Penal queda desterrada y, en su lugar, el reto es fortalecerlo y crear una nueva cultura social respecto de la impartición de justicia”, reiteró.