La pandemia no debe ser pretexto para “arrumbar” a los abuelos; hoy más que nunca requieren del apoyo de la familia, ya que sufren depresión, ansiedad, miedo, zozobra, de ahí que más que marginarlos, hay que ayudarlos a mejorar su ánimo, destacó el geriatra del IMSS, Juan Antonio Vidales Olivo.
En esta crisis sanitaria, los familiares deben estar más al pendiente de los adultos mayores, porque se vuelven más vulnerables, máxime quienes tienen alguna enfermedad crónica, porque ello aumenta el riesgo de complicaciones ante un contagio de COVID.
Desafortunadamente hay quienes no creen que existe el virus y por ende son renuentes al uso del cubrebocas; en estos casos, las personas más cercanas deben convencernos de que es una realidad y que cuidándose ellos, cuidan a los que les rodean.
Los senectos son población de alto riesgo; de ahí que ante los primeros síntomas, deben acudir a solicitar atención médica, a la clínica que les corresponda, en el entendido que los problemas de respiración, ya implica complicación, y deben acudir de inmediato al hospital.
Ahí se determinará si la atención es ambulatoria o tendrán que quedarse encamados; también el uso de un ventilador mecánico, dependerá de su diagnóstico.
Recomendó a las familias tener en casa un oxímetro, que mide el oxígeno en la sangre, es un implemento pequeño, no muy costoso, pero es gran auxiliar para valorar las condiciones del paciente.
El porcentaje normal es de 94 a 96; si baja de 90 hay que poner atención, pero si se registra un 88% o menos, la situación en crítica, debe actuarse como emergencia.
Sobre la importancia de no aislar a los abuelos, destacó que si bien hay que cuidar la sana distancia, también, los hijos deben programarse para visitarlos, uno a uno, para proveerlos de medicamentos, alimentos y de lo que necesiten.
Para que no se sientan abandonados, también pueden estar cerca de ellos, mediante videollamadas; esta simple acción da mucha tranquilidad al adulto mayor; también es conveniente que los saquen a pasear en áreas abiertas, organizar algún “picnic”, lo que sin duda los reconfortará.