El domingo pasado se llevaron a cabo marchas de la Marea Rosa en todos los estados de la República en apoyo a la candidata a la presidencia de la República, Xóchitl Gálvez. Estas marchas eran las últimas de la etapa de proselitismo electoral. Se preveía que la marcha en la Ciudad de México sería monumental, como ciertamente lo fue, a pesar de que el presidente López Obrador, de mente perversa, accionó para que los maestros oaxaqueños de la CNTE, grupo reconocidamente agresivo e intratable que hace algunos años durante muchos meses tuvo secuestrado, con campamentos, el centro de Oaxaca presionando con ello para que el gobierno les cumpliera las exigencias de su pliego petitorio en donde la finalidad principal era el de los emolumentos de los maestros. Al final, sus presiones y exigencias les fueron cumplidas en gran parte. Esto los agrandó y los convirtió en un temible grupo de choque, en este caso al servicio del Estado, y a ellos recurrió el presidente y de manera subrepticia acordó que el escenario en que se llevaría a efecto el evento de la Marea Rosa, el Zócalo, en apoyo a Xóchitl Gálvez fuera invadido por la gente de la CNTE para menguar la asistencia y, si se ofrecía, fuera incluso motivo de actos agresivos de los «maestros» a la ciudadanía que marcharía esa mañana en apoyo a la candidata.

Y sí, sí hubo conatos de bronca en determinadas calles y en el mismo Zócalo con los maestros que trataban de impedir, nada más por sus pistolas, que entraran los simpatizantes de Gálvez por algunas calles que desembocaban al Zócalo lo mismo que en la misma plancha de la explanada. Incluso pusieron parte del campamento alrededor de la asta bandera e incluso trataron de impedir que los miembros del ejército izaran el lábaro patrio. Pero ahí sí se toparon con pared pues los militares jamás aceptarían ni cederían a una presión de ese tipo en donde sería hasta una deshonra el impedir por causas necias y de origen político se agraviara de manera tan delicada a nuestra insignia nacional a la que desde edad muy temprana nos han enseñado a honrar y respetar por lo que representa y ha representado a lo largo de la historia con los héroes que nos han dado patria y libertad.

Los rijosos miembros de la CNTE ante la enorme marea ciudadana que los comenzó a replegar tuvieron que recular y los ímpetus agresivos que habían mostrado temprano cuando todavía no llegaban las grandes masas ciudadanas, cambiaron de manera radical hasta reducirlos a un grupito arrinconado en una esquina de la plancha. Y como no, si los asistentes al evento ciudadano democrático en apoyo de Xóchitl contaron con una asistencia de casi cien mil ciudadanos de todas las edades y estratos sociales. En el Zócalo se confundieron como una sola familia políticos, intelectuales, empresarios, amas de casa, empleados de gobierno y de las diferentes industrias, estudiantes, deportistas, etc.

López Obrador desde su palacio debió haber estado observando el evento. Primero esperanzado en que no hubiera mucho quórum, pero posteriormente, conforme avanzaba el tiempo, grande debió ser la sorpresa por el poder de convocatoria de los organizadores, a los que en una mañanera llamó «traidores», y con un plus extraordinario: ¡Sin acarreados! La gente que acudió fue por sus propios medios y solventando sus gastos. Muy diferente a los eventos masivos de la candidata oficial en los que los ciudadanos son acarreados en camiones que renta el partido. A ello hay que agregar que también se les da una gratificación económica junto con una torta y un jugo o refresco. El clásico acarreo de gente que llevan a los diferentes mítines y en donde la idea es llenar los espacios para dar la idea de una gran aceptación ciudadana a los candidatos.

El evento de la Ciudad de México fue enorme y sin contratiempos. Dejó satisfechos a los asistentes y candidatos y con la seguridad de que, sin lanzar las campanas al vuelo, el día de las votaciones se puede alcanzar un buen resultado.

En donde hubo una sorpresa no muy agradable fue en Aguascalientes donde el sábado 11 de mayo se había realizado un evento en la plaza principal, con la asistencia de Xóchitl Gálvez y hubo un lleno ¡hasta las banderas! Hablando en términos taurinos. La plaza principal y parte de las calles aledañas se veían saturadas de ciudadanos vestidos la mayoría de rosa y algunos de color blanco. Sin duda fue un muy buen evento con mucha organización y concordia entre los organizadores. Fue una mañana de fiesta en Aguascalientes, donde se pudo observar la esperanza de gran parte de la ciudadanía porque las cosas cambien en el país. El repudio al gobierno de López Obrador era más que evidente. En conclusión, muy buen evento el de ese día.

La cara opuesta fue lo acontecido el domingo pasado. Día en que también se convocó a acudir a la Exedra de la plaza principal para llevar a cabo un acto de apoyo a la candidata a la presidencia Xóchitl Gálvez. Sin embargo, la asistencia fue raquítica, nada que ver con lo que había ocurrido ocho días antes.

Algo que sin duda pudo haber influido fue que desde una semana antes comenzaron a aparecer en los eventos, políticos de la vieja guardia que son cartuchos mucho muy quemados – exalcaldes, exsenadores, excandidatos al gobierno del estado, exdiputados tanto locales como federales, etc. – que se resisten a vivir fuera del presupuesto, pues saben que eso es vivir en el error. Aunque algunos de ellos obtuvieron canonjías – como notarías – que les han permitido vivir a cuerpo de rey, aún así siguen tercos en aparecer en la escena política, con más pena que gloria.

Algunos ya muy acabados, luego de haber sido unos hombres robustos, pero ahí andan en la danza sin hacerse a la idea de que ya su tiempo pasó hace varios años y que las nuevas generaciones son las que deben tomar la estafeta.

Esos políticos que se han enquistado, así como los hijos de los políticos que hace algunas épocas usufructuaron el poder político y gubernamental son los que les hacen muchos daños a los partidos pues obstaculizan a los jóvenes su participación en política ya que todavía aspiran a ocupar los puestos de elección popular entre otros cargos. Nombres hay muchos. Y a pesar de que la lumbre les está llegando a los aparejos, esos herederos fifís, así como los políticos que ya pasaron por su mejor momento deben hacerse simple y sencillamente a un lado. El mejor ejemplo de que nadie los sigue fue lo que sucedió el domingo pasado. Lastimoso en verdad.

TROMPO A LA UÑA

Para nadie es un secreto que la clínica del ISSSTE no está en su mejor momento en cuanto a la atención a los derechohabientes.

A causa de una operación en la columna he tenido que ir a terapia a la clínica de Av. Universidad. Tienen para esa atención 5 espacios que pudiéramos llamar cubículos e increíblemente pero no tienen los aparatos eléctricos para dar la terapia. Sólo ponen toallas calientes, un aparatito láser y masaje manual. Me dicen que sólo un cubículo tiene los aparatos necesarios, pero los otros cuatro espacios no. O sea que los terapeutas están trabajando con las uñas. Y si falta uno de ellos o tiene vacaciones, no hay suplentes para no suspender las terapias. O sea que los pacientes pierden sus espacios sin que les den atención. Pues la agenda está saturadísima y esa no se detiene. Pero sigan votando por Morena “Es un honor estar con Obrador”.