Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

El 30 de abril, una forma pedagógica de festejar “El Día del Niño”, en el municipio de Aguascalientes, era designando al “Niño Presidente». Para su designación, era todo un proceso de formación cívica para los alumnos del sexto grado de primaria de todas las escuelas. Desde la primera semana del mes de abril, de una a dos horas diarias, los alumnos iniciaban estudiando el Artículo 115 Constitucional, la integración del Ayuntamiento Municipal, la forma de su elección y las funciones que desempeñan las distintas instancias de la Presidencia Municipal.

Una vez que los alumnos dominaban, teóricamente, la temática, en cada escuela y bajo el asesoramiento de los maestros, los niños (en cada grupo) realizaban la elección, entre ellos, del “Presidente Municipal” y de todo el Ayuntamiento. Después, el salón de clases se acondicionaba para que el “Presidente Municipal”, en un espacio preponderante, pudiera atender a la ciudadanía (los alumnos). Los demás integrantes del Ayuntamiento también eran colocados en lugares adecuados. Los educandos (la ciudadanía), en orden, pasaban con el “Presidente Municipal” para plantear sus problemas y encontrar soluciones sobre limpieza, construcción de obras necesarias, vigilancia, salud pública, educación y de otras cuestiones municipales para su desarrollo integral. El presidente daba instrucciones a sus colaboradores para que atendieran los planteamientos, según correspondieran, y había casos que él, personalmente, atendía de conformidad con las funciones de su competencia. Este ejercicio cívico, democrático y didáctico, se hacía en todas las escuelas primarias con los alumnos del sexto grado. Toda una lección vivencial de civismo.

Un jurado integrado por algunos maestros, directores, supervisores y autoridades educativas del estado, seleccionaba al “Niño Presidente” y a sus colaboradores. De esta manera, un 30 de abril, ya instalado el “Niño Presidente” en palacio, para el desarrollo de sus funciones, llegó una señora, muy humilde, llorando, queriendo hablar con el señor presidente. Una secretaria le dice que el niño, en la oficina, era el “Presidente”, y que pasara con él. La señora, desconcertada e incrédula, dice que su problema es muy grave y que por eso quiere hablar con el señor presidente. La secretaria insiste que pase con el “Niño Presidente” y que si éste no le resuelve su problema que, entonces, la llevaría con el señor presidente. Finalmente, la señora, con desconfianza, pasó con el “Niño Presidente” y llorando le dice: “Niño, se murió mi esposo y no tengo dinero para sepultarlo; quiero que me ayuden”. El “Niño Presidente”, le ofreció una silla a la señora para que se sentara y le dice: “No se preocupe, deje de llorar, veremos la forma de ayudarla”. El “Niño Presidente”, ordena a la secretaria que llame a la persona responsable de Trabajo Social. Cuando ésta se presenta ante él, le indica: “Acompañe a la señora, aquí presente, vea las condiciones en que vive; su esposo ha muerto y si la familia no tiene recursos para su sepultura, la Presidencia Municipal le ayudará. Haga el estudio correspondiente y me comunica, hoy mismo, lo que proceda”. Cuatro horas después, la tesorería del Municipio estaba entregando recursos a la señora para sepultar al señor fallecido. La señora del problema, antes de retirarse del edificio municipal, solicitó hablar con el Niño Presidente para agradecerle su apoyo. ¿Qué hubiera hecho un presidente municipal adulto, en este caso?

Mañana, 17 de junio, la Secretaría de Desarrollo Social y la Dirección de Educación, correspondientes a la Presidencia Municipal de Aguascalientes, darán a conocer los mejores escritos de los alumnos de secundaria y bachillerato, con temas como bullying, adicciones, salud, educación, medio ambiente y deportes. Y a esta selección de trabajos se le llama: “Cabildo Infantil y Juvenil”, un burdo remedo de Niño Presidente. Sería recomendable mejorar este programa educativo y no reducirlo a un simple concurso de escritos.

¡Participa con tu opinión!