Víctor Fuentes
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 22-Jun.- El ex mando de la División Antinarcóticos de la Policía Federal que se entregó en Estados Unidos en marzo pasado solicitó sin éxito a una Corte de Chicago salir de prisión a un arresto domiciliario.
La jueza Sheila Finnegan negó hoy la petición de Iván Reyes Azarte, señalado por colaborar con el Cártel de los Beltrán Leyva, quien está preso hasta la fecha con base en la declaración jurada de agentes de la DEA, pero no ha sido acusado formalmente por un Gran Jurado.
«Un amigo de la familia Reyes Azarte arregló con una tercera persona, que ha aceptado recibir al señor Reyes Azarte en su hogar en Springfield, Illinois, y responder por su custodia», informó el 14 de junio a la Corte el abogado del ex policía mexicano.
En la audiencia de hoy, la jueza replicó que «el Gobierno ha probado que no hay condición ni serie de condiciones de libertad provisional que garanticen razonablemente que el acusado comparecerá ante esta Corte», ya que no tiene vínculos ni raíces suficientes en Estados Unidos.
La decisión implica que Reyes estará preso durante meses, o incluso años, mientras se tramita el proceso.
Mientras tanto, también el 14 de junio, la Corte autorizó una solicitud de la Fiscalía para extender hasta el 27 de julio el plazo de presentación del indictment o acusación formal, originalmente agendado para el 22 de junio.
El pasado 2 de febrero, la DEA confrontó a Reyes con evidencia de que había traicionado a la agencia estadounidense, con la que llevaba años cooperando como el mando de más alto nivel de la Unidad de Asuntos Sensibles de la División Antidrogas de la PF, luego de ser entrenado en Quantico, Virginia.
«Los cargos en esta investigación se refieren a la obstrucción de una investigación de largo plazo sobre una organización internacional de narcotráfico, en la que se intervinieron múltiples teléfonos y se interceptaron miles de mensajes», explicó la Fiscalía para justificar el aplazamiento.
La declaración jurada del agente de la DEA John Gildein fue suficiente para ordenar el arresto de Reyes en febrero pasado.
El ex policía viajó voluntariamente y compareció el 27 de marzo en Chicago ante Finnegan, que ordenó mantenerlo detenido mientras se tramita el proceso.
La acusación detalla que el ex mando de la PF se encontró en la Ciudad de México con Ángel Domínguez Ramírez Junior, quien según la DEA controla una organización de narcotráfico y labora de cerca con un ex miembro de los Beltrán Leyva.
Reyes se comunicaba con ambos capos mediante el messenger de BlackBerry, que pensaba no podía ser intervenido.
En realidad, dos jueces federales de Chicago habían autorizado desde finales de 2015 la intervención de trece pines o usuarios de BBM, relacionados con Domínguez Junior, quien tiene ciudadanía estadounidense.