Antonio Baranda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Tras su encuentro del lunes con el Secretario de Estado, Antony Blinken, el Presidente Andrés Manuel López Obrador aseveró ayer que no hay «un solo problema» con Estados Unidos en materia energética, aun cuando están abiertas las consultas por ese tema en el seno del T-MEC.
En la mañanera, López Obrador aseveró que ni Blinken ni la Secretaria de Comercio de Estados Unidos, Gina Raimondo, hablaron de «castigar» a México por su política energética; por el contrario, dijo, fueron propositivos y hasta amistosos.
«Nada de que van a castigar a México por su política energética, (es) lo que nuestros adversarios quisieran y que se andan ahí frotando las manos, buscando que nos peleemos, pues no, no. Ni siquiera se usó la palabra arancel o sanción, nada, nada», afirmó.
«Además, porque no hay razón y estamos las partes de acuerdo en fortalecer nuestras relaciones. Todo está aclarado (en materia energética) y mientras haya comunicación, pues no va haber ningún problema. No tenemos un solo problema con ninguna empresa estadounidense».
El único problema, abundó el Presidente, es el de Calica, empresa filial de Vulcan que extrae material de construcción en Playa del Carmen, Quintana Roo, cuyo «banco» fue clausurado por la Semarnat por «catástrofe» ecológica.
«Pero en el sector energético ningún problema, porque incluso lo de Talos ya está resuelto. Ellos están esperando, no han decidido todavía (aceptar la propuesta de México), pero no es un pleito, es que a Pemex le asiste la razón», mencionó.
Desde principios de año, la Representante Comercial de EU, Katherine Tai, había advertido que la política de la 4T en el sector eléctrico ponía en peligro inversiones privadas por alrededor de 10 mil millones de dólares, incluyendo buena parte de proyectos de energía renovable.
Estados Unidos elevó el reclamo y, en julio, solicitó consultas bajo el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), por presuntas violaciones al mismo que «socavan» a las empresas estadounidenses en beneficio de las estatales.
López Obrador afirmó que, durante el encuentro con Blinken, se acordó que los asuntos particulares de empresas que acusan afectaciones por su política energética se seguirán atendiendo.
«Fue muy buena conversación y los asuntos, vamos a decir, más particulares de empresas, pues se acordó que se van a seguir atendiendo, pero que no puede ser que eso defina nuestra política en materia de energías y en otros temas. Como hay comunicación, ya estamos actuando conjuntamente, pero así en todos los casos», comentó.
«Ellos saben muy bien, el señor Blinken, el Presidente Biden, que le dedicamos, que yo había dedicado dos semanas a atender a todas las empresas de EU que tienen que ver con el sector energético y a escucharlos y dar respuesta».
López Obrador acusó que las consultas solicitadas por EU fueron producto de maniobras de adversarios «amarranavajas» y reveló que compartió a Blinken su visión de que tiene un trasfondo «politiquero» para que se peleen ambos países.