Aunque las circunstancias económicas cambiaron en el país, las obligaciones siguen siendo las mismas, y el sector patronal tiene que cumplirlas porque el país requiere ingresos y los trabajadores sus prestaciones; duele a las finanzas de las empresas, pero es indispensable el acatamiento, expresó el presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), Roberto Díaz Ruiz.
“Cierto es que las condiciones ahora son muy diferentes a como comenzó el año y las expectativas cambiaron en definitiva, así como que muchas empresas apenas están en su recuperación o bien, ni siquiera se han podido reactivar, no obstante, hay compromisos que no se pueden eludir so pena de ser sancionados, además de tener compromisos con los trabajadores que también esperan su cumplimiento”.
Bajo la situación actual de la economía será complicado cumplir, sin embargo se tiene que hacer un esfuerzo en lo humanamente posible para efectuar los pagos de impuestos que se requieren, “creo que primero está el IMSS, en seguida el Infonavit, que son los compromisos con la clase trabajadora y también el SAT; ni modo, hay que cumplir”.
Además, en este momento el país también necesita ingresos y se debe actuar de manera solidaria para que la recuperación pueda darse lo más pronto posible. Aunque para ello, será tal vez necesario solicitar programas de incentivos para que las cosas sean menos difíciles de hacerles frente.
Díaz Ruiz consideró que si la población está cumpliendo con el SAT, para el próximo presupuesto federal, se esperaría una mejor distribución del presupuesto y que los estados sean apoyados de manera más equitativa que como se ha hecho hasta ahora, aunque para saber cómo será la distribución falta tiempo, es momento de pedir a la Federación y legisladores en el país, que atiendan este reclamo ciudadano y de los gobiernos estatales.
Y es que, subrayó, el sector productivo no pide que le den, sino que le faciliten las cosas para cumplir, pero en estos momentos, también para obtener apoyos y si en algún momento se requiere de algún crédito o facilidades, que sea en el momento y no esperar que a los negocios “se les ponga el último clavo, sino que se autoricen de manera oportuna”.