El Centro de Integración Juvenil de Aguascalientes informó que de cada cien pacientes atendidos por consumo de cigarrillo de tabaco, el 25% probó en su momento los vapeadores, tras su uso eligieron dejarlo y regresar al producto regular. Hasta el momento no hay registro de uso de calentadores de tabaco en el estado, informó el director Mario García Martínez.
Aplaudió la medida de la SCJN en la prohibición de los vapeadores o cigarrillos eléctricos, altamente nocivos para la salud al usar sustancias químicas, aunque consideró que al ser autorizados los calentadores de tabaco se propiciará un mayor uso, aunque la recomendación siempre será No Fumar.
Existe una gran diferencia entre los calentadores de tabaco y los vapeadores, este último es un instrumento electrónico que se caracteriza por convertir sustancias químicas y las vaporiza, y ahí la gente pierde la noción del riesgo y regularmente no piden apoyo para dejar esa adicción.
Por su lado, al aparato del calentador sólo puede administrársele tabaco o algún derivado directo del tabaco y se utilizan a través de pipas y cigarrillos eléctricos, y según eso disminuyen al máximo la cantidad de toxinas que introduces al organismo humano.
“Este instrumento produce humo derivado del tabaco. En consecuencia los que utilicen este aparato serán regulados por la Ley de Proteccion a los No Fumadores”, recalcó.
Hasta el momento no son comunes estos aparatos calentadores de tabaco en el territorio de Aguascalientes, aunque seguramente se comenzará a popularizar ahora que la Suprema Corte de Justicia de la Nación los autoriza a ser usados en México.
Finalmente, el director del CIJ recalcó que los calentadores de tabaco pretenden supuestamente evitar consumir las tres mil sustancias tóxicas que entran al organismo humano a través de los cigarros originales, pero en los hechos es lo mismo, es una adicción a la nicotina que desarrollan las personas.