Los hechos delictivos que se han registrado en la ciudad han alcanzado incluso a los templos católicos, como se evidenció el pasado lunes 12 de febrero con un sacrílego robo en la parroquia de Santa María Asunta. Esta parroquia se encuentra ubicada en la avenida Ermita de San Sebastián, en el fraccionamiento Villas de Nuestra Señora de la Asunción.

Durante la madrugada, los delincuentes accedieron al templo a través del techo, removiendo algunas tejas, y se apoderaron de diversos objetos antes de escapar en dirección desconocida.

El robo fue descubierto al amanecer, momento en que se alertaron a los servicios de emergencia. Posteriormente, llegaron policías preventivos del Destacamento «Terán Norte» para tomar conocimiento de los hechos. La Fiscalía General del Estado, a través de la Unidad de Robos, ya ha iniciado las investigaciones correspondientes.