En lo que va del año, la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable ha supervisado a un total de 1,005 comerciantes para recordarles que la pandemia no es motivo para olvidar el reglamento municipal sobre los productos plásticos de un solo uso y que deben ser biodegradables, advirtió ayer su titular Sarahí Macías Alicea.

Desde la llegada de la contingencia por el COVID-19, dijo que muchos comerciantes sean formales e informales relajaron la medida con la excusa de que era para proteger la salud de la sociedad, pero en las visitas de inspección se les ha estado informando que deben ser productos plásticos biodegradables.

La titular de la Semadesu sostuvo que la pandemia no va a echar para atrás la obligatoriedad en esta materia y por esa razón los comerciantes o expendedores de alimentos en establecimientos fijos, semifijos y ambulantes están obligados a ofrecer productos que protegen el medio ambiente.

Desde este año, agregó, se trabaja en un esquema nuevo para sensibilizar y hacer conciencia en la población sobre el medio ambiente y por ello se crearon las Jornadas Ambientales y se acuden a las diferentes delegaciones y hasta el momento se ha asistido a cuatro de ellas, a donde se les han llevado los cursos de educación, la gestión ambiental y las brigadas con inspectores.

Sarahí Macías Alicea hizo un llamado a la ciudadanía a denunciar a aquellos establecimientos que no cumplen con esta disposición, porque deben saber que toda esa basura que tarda cientos de años en degradarse termina en el mar, lo cual es una falta de conciencia ciudadana.

Hasta el momento se han recibido 22 denuncias en la Secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable por parte de los ciudadanos y de esta manera se ha visitado a aquellos negocios que ofrecen productos plásticos de un solo uso de tipo normal, es decir que son contaminación.