Veinte ejidos distribuidos en siete municipios del estado de Aguascalientes, prácticamente han negociado ceder parte de sus terrenos y parcelas a una servidumbre de paso para la construcción del gasoducto que provendrá desde la región de Gómez Palacios, Durango, hasta la ciudad de Celaya, Guanajuato, informó ayer el delegado de la Procuraduría Agraria, Gonzalo García Buenrostro.

Suman 451 kilómetros de gasoducto desde su arranque en Durango hasta los límites al sur del estado de Aguascalientes, esta nueva infraestructura forma parte de la reforma energética en México que generó nuevas facultades a la Procuraduría Agraria, que actualmente asesora a todos los ejidatarios en los procesos de negociación de las tierras, quienes cederán inicialmente 18 metros a lo ancho para la construcción del mismo.

En entrevista con El Heraldo, el funcionario federal comentó que el gasoducto en territorio aguascalentense entrará por el Norte, en el municipio de Cosío y cruzará por los ejidos de Salero, Guadalupito, La Punta, Soledad de Abajo y Soledad de Arriba. En la cabecera de San Francisco de los Romo pasa por el ejido que lleva este mismo nombre y por La Guayana.

También cruza por el ejido de Rincón de Romos y San Jacinto. Ya en el municipio de Pabellón de Arteaga, las negociaciones con los ejidatarios suceden en Colonia Progreso, Mezquite y Las Ánimas.

En el municipio de Tepezalá, las negociaciones se han realizado directamente entre la empresa establecida en la CDMX denominada Fernaca Pipelin S.A. de C.V. y los propietarios de los terrenos, ya que ahí no hay tierra ejidal, es toda propiedad privada.

El gasoducto continuará hacia el municipio de Aguascalientes y entrará por los ejidos de Cañada Honda, San Antonio de los Pedroza, San José de la Ordeña, El Colorado, Refugio de Peñuelas y San Antonio de Peñuelas. De igual modo se construirá por los ejidos del municipio El Llano y El Retoño.

El delegado de la Procuraduría Agraria precisó que no están interviniendo en las negociaciones entre la empresa y los ejidatarios, pero sí están asesorando a los ejidos para que no se abuse de ellos y que todo sea conforme a derecho.

Los precios para las negociaciones de la servidumbre de paso han estado acorde a los tabuladores del Indavin (Instituto Nacional de Avalúos de Bienes Nacionales), apuntó.

Las negociaciones empezaron desde los meses de agosto septiembre del 2016 y prácticamente se encuentran por terminar, ya van por el ejido El Colorado en el municipio de Aguascalientes y les faltaría por terminar unos cinco ejidos, lo que se llevará todavía un tiempo, comentó.

Si se registrara algún problema en las negociaciones, la Sedatu es la instancia facultada para mediar en el proceso entre ejidatarios y la empresa que construirá el gasoducto.

También por norma, el Tribunal Agrario está validando cada una de las negociaciones en terreno ejidal, para asentar las obligaciones mutuas entre la empresa y los ejidatarios, y dar certeza jurídica en la zona donde se asentara el gasoducto.

Gonzalo García Buenrostro destacó que a partir de la reforma energética ya se toma en cuenta a los ejidos y se les paga por la servidumbre de paso que tendrá el gasoducto, lo cual no sucedió en otras situaciones en el pasado, ya que se construían carreteras y no les daban dinero por nada a los ejidatarios. Ahora sí.

Como parte de las negociaciones, los ejidatarios o particulares están aceptando ceder inicialmente 18 metros de sus terrenos en lo ancho mientras dura la construcción del gasoducto, aunque una vez concluido se reducirá a doce metros y los propietarios o ejidatarios podrán utilizar con reserva esos espacios para cultivos o para labores del campo, concluyó.

ASÍ LO PUBLICÓ EL HERALDO…

En nuestra edición del 27 de marzo del presente año, publicamos la nota “Rechazan los ejidatarios gasoducto en sus tierras”, donde algunos de ellos, originarios de “El Soyotal” exponían su desacuerdo con el paso del gasoducto.