En partido adelantado de la jornada nueve debido a la actividad que tienen algunos equipos en la Liga CONCACAF, los Rayos de Necaxa vuelven al terreno de juego esta noche a las nueve para recibir a las Chivas de Fernando Gago en un duelo que ha levantado expectativas desde hace varias semanas.
Desafortunadamente para todos los aficionados al Guadalajara, Javier Hernández todavía no está disponible para jugar. Aguascalientes se quedará con las ganas de ver a uno de los grandes ídolos de los últimos 20 años del fútbol mexicano, pero tendrán la oportunidad de ver a un equipo que ha sido animador en este inicio de torneo.
Las Chivas llegan al Victoria con un sabor muy amargo, ya que en la jornada pasada ganaban por dos goles al minuto 87 contra Mazatlán y terminaron empatando el partido, lo que les hizo perder algunos escalones en la tabla general. Con 12 unidades, producto de tres victorias, tres empates y una derrota, la escuadra tapatía se ubica en el séptimo sitio de la tabla general.
Gracias a su juego ofensivo, dinámico y veloz, y a la revolución que ha tenido Fernando Gago con el plantel, Chivas presume uno de los estilos más atractivos hasta el momento del torneo, obligando a Necaxa a salir en busca de una excelente noche para poder aspirar a sumar puntos ante un rival que vive un buen momento.
Los Rayos tienen ya un cierto grado de presión, pues aunque junto con Monterrey son los únicos dos equipos invictos del Clausura 2024, los cinco empates consecutivos que suman los han bajado hasta el octavo sitio con 11 puntos. Ante la igualdad de circunstancias entre Chivas y Necaxa, se espera un duelo emocionante con un ritmo intenso que permita a la grada disfrutar de una noche de buen fútbol.
En el pasado reciente, Guadalajara ha dominado claramente esta rivalidad con cinco victorias consecutivas, dos de ellas en Aguascalientes. De hecho, la última vez que Chivas cayó en el Victoria fue en el lejano 2008, lo que prueba que se sienten cómodos al visitar nuestro estado.
Por la calidad de Chivas y por el dominio tapatío, es una doble prueba de fuego para Necaxa, que tiene la obligación de volver a sumar un triunfo para evitar seguir cayendo en la tabla general y demostrar que puede mantener el invicto incluso ante equipos poderosos de la liga.