Daniela Perales Bosque

La población de animales en situación de calle tiene un aumento significativo año tras año. Los centros de control animal albergan perros y gatos de manera temporal en caso de que uno de ellos estuviese extraviado, se les da asistencia veterinaria e incluso tratan de buscarles hogar, pero, al cabo de días, en caso de no encontrar a sus dueños o un hogar respectivo, terminan por sacrificarlos dado el espacio necesitado para albergar más animales que llegan.

Estos lugares conocidos como “la perrera” los he visto mencionarse en numerosas ocasiones en películas o caricaturas, donde participan personajes de perros o gatos, los cuales curiosamente huyen de las personas que trabajan en las perreras, pues son privados de su libertad y es un lugar triste. El centro de control animal tiene una razón justificada y necesaria para su existencia, pues el estado no puede permitir que exista una cantidad desmedida de animales andando por las calles, ya que representan el peligro de transmitir enfermedades, así como de que sigan reproduciéndose, acrecentando el problema de la población animal en situación de calle.

De no ser por el centro de control animal, lugar del que no estoy convencida que sea muy benéfico y el cual he visitado en varias ocasiones, son lugares muy austeros y con falta de recursos para el desarrollo de estos animales sin hogar, es por ello que han crecido el número de organizaciones de refugios para animales, donde se dedican al cuidado del animal temporal para conseguirles un hogar, una labor que me parece digna de reconocer para estas organizaciones con tan bella labor que desarrollan para los animales.

La adopción de animales genera un efecto positivo ante este problema de animales en la calle e incluso son los mismos refugios quienes recomiendan esterilizar a las mascotas, pues los cachorros o gatos que nacen en las camadas tienen un destino fortuito. La venta de estas mascotas es un negocio factible, pero quizás con los años pueda llegar a disminuir, ya que es mayor la necesidad de adopciones de animales en calle.

¿Qué otra alternativa tendríamos para resolver esta situación?…

¡Estimado lector, le deseo que tenga una muy feliz Navidad!