
En el Hospital de la Mujer de Aguascalientes, Guadalupe Morales Rolón, enfermera con casi 20 años de trayectoria en el Instituto de Servicios de Salud del Estado de Aguascalientes (ISSEA), compartió su experiencia de trabajar durante fechas emblemáticas, como el 24 de diciembre, mientras muchas familias celebran en casa.
“Es difícil separarse de la familia, pero el compromiso con nuestra profesión implica aceptar estos momentos”, comentó Morales, quien ha prestado sus servicios en el Hospital General de Calvillo y actualmente está asignada al área de cirugía del Hospital de la Mujer. “Sabemos que en esta carrera debemos dejar a los nuestros incluso en días importantes, pero la satisfacción profesional lo compensa”.
Durante las guardias navideñas, el personal organiza pequeñas cenas en el hospital para compartir un momento de convivencia, aunque el deber los llama rápidamente de vuelta a sus labores. En el área de cirugía, los partos de emergencia y las cesáreas son frecuentes, especialmente cuando surgen complicaciones como taquicardia fetal.
Las noches en el Hospital de la Mujer son impredecibles: algunas transcurren con tranquilidad, mientras que otras se convierten en jornadas de intensa actividad por la llegada de pacientes en labor de parto. “Es hermoso ver nacer una nueva vida”, expresó Morales. “Aunque a veces estamos limitados de personal, nos apoyamos mutuamente en cirugías y partos para garantizar la atención necesaria”.
La enfermera aprovechó para hacer un llamado a la población: “Les deseo felices fiestas y les pido que hagan uso del servicio hospitalario solo en casos de verdadera urgencia, para evitar la saturación”.
El testimonio de Guadalupe Morales destaca la vocación y entrega del personal de salud, quienes enfrentan el reto de equilibrar lo personal y lo profesional, incluso en las fechas más significativas.











