Citlalli Medina
Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.- Julio César Chávez defiende el legado que lo tiene en el olimpo del boxeo mundial.
Ya no tiene la misma velocidad sobre el ring, pero cuando se le cuestiona, suelta los jabs para reafirmarse como el “César del Boxeo”.
Chávez, de 58 años, ve muy complicado que otro boxeador en el mundo pueda emular su marca como profesional: 107 triunfos, 6 derrotas y 2 empates, incluidas sus primeras 90 peleas con profesional sin registrar un descalabro.
Las comparaciones están a la orden del día con Saúl “Canelo” Álvarez, único que podría emular lo que hizo Julio, aunque ya por récord, hay una diferencia.
“Comparaciones siempre va a haber, déjenlo (a “Canelo”) que él haga lo que está haciendo, que está haciendo algo muy grande, lo que yo hice, nadie me lo va a quitar. Si él llega a ser el mejor peleador mexicano, pues qué bueno, pero que llegue alguien a 90 peleas invicto y luego me dices quién es el mejor peleador mexicano de todos los tiempos.
“Cuando alguien llegue a 90 peleas invicto, no nomás de México, de cualquier parte del mundo, me avisan, a ver si en vida lo vamos a ver”, destacó Chávez.
“Ahorita el número uno es “Canelo” y hay que respetarlo. Se ha ganado a pulso todo lo que tiene, donde se presenta llena. Mis respetos”, añadió.
Chávez sumó 24 años como profesional con títulos mundiales de peso Superpluma, Ligero y Superligero, mientras el “Canelo” lleva 16 años sobre el ring de paga con cetros Superwelter, Mediano, Supermediano y Semicompleto.
Álvarez es el único que ha podido figurar en la cima del boxeo de la revista “The Ring”, logro que presumió Julio de 1990 a 1993.
Ahora el “César del Boxeo” regresa a los encordados. En su última batalla del sábado en el Estadio Jalisco se juega el orgullo ante el heredero de Héctor “Macho” Camacho, que al igual que su padre, se ha dedicado a vociferar que le dará una tunda y un bastón a Chávez para recuperarse.
“La chinga que te voy a poner no te la quita nadie, por irrespetuoso”, replica el “Gran Campeón Mexicano” encendiendo los ánimos.