Argelia Maupome Luna 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO: Volver a 1810 no requiere abrir un libro. Algunos de los episodios y personajes de la Independencia cobran dimensión al recorrer museos.
GALERÍA DE HISTORIA, MUSEO DEL CARACOL
Ciudad de México

Antes de subir al Castillo de Chapultepec, un edificio en espiral propone retroceder hasta 1810. La Galería de Historia, mejor conocida como Museo del Caracol, recorre desde los varios episodios de México mediante dioramas, maquetas y figuras de barro. El Grito de Dolores, la formación del ejército encabezado por Miguel Hidalgo, el asalto a la Alhóndiga de Granaditas y la batalla del Monte de las Cruces aparecen antes de ceder protagonismo a José María Morelos. Sus 12 salas siguen una espiral descendente que acompaña la cronología y permite observar cada escena desde distintos ángulos.

Toma nota: está en la rampa de acceso al Castillo de Chapultepec, por lo que ambos recintos pueden visitarse en un mismo recorrido.

MUSEO DE LA INDEPENDENCIA NACIONAL
Dolores Hidalgo, Guanajuato

En Dolores Hidalgo, parte del comienzo de la insurgencia permanece ligada a los edificios del Centro Histórico. El museo recorre en siete salas los antecedentes y desarrollo del movimiento mediante objetos y documentos sobre la Alhóndiga de Granaditas, la abolición de la esclavitud y el juicio a Miguel Hidalgo. El propio inmueble está asociado con la liberación de presos al inicio del levantamiento. Cerca se encuentran la casa que habitó Hidalgo hasta el 16 de septiembre de 1810 y la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, desde donde el cura convocó al pueblo a sumarse a la lucha.

Toma nota: está a unos cinco minutos a pie del jardín principal, por lo que puede integrarse a un recorrido por el centro histórico.

MUSEO Y ARCHIVO HISTÓRICO CASA DE MORELOS
Morelia, Michoacán

Antes de convertirse en líder insurgente, José María Morelos adquirió esta casa de Valladolid, hoy Morelia, en 1801. Sus patios y corredores acercan a la vida del sacerdote y al estratega que continuó la lucha iniciada por Hidalgo. Nueve salas y dos ambientaciones recorren desde sus años en Carácuaro y la crisis política de 1808 hasta su incorporación a la insurgencia, captura y fusilamiento en 1815. También aparecen los Sentimientos de la Nación y la Constitución de Apatzingán, claves para comprender su proyecto político más allá del campo de batalla.

Toma nota: observa los dos carruajes del patio principal, piezas emblemáticas del recinto, y la pequeña cocina tradicional situada en uno de sus corredores.