Uriel Vélez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Al momento en que su cuerpo cayó a la cisterna del motel Nueva Castilla en la que fue encontrada la noche de este jueves, Debanhi Escobar ya no estaba viva, reveló ayer la Fiscalía estatal.
Según los estudios forenses, la joven desaparecida el 9 de abril en la Carretera a Laredo, en Escobedo, murió por una contusión profunda de cráneo y no por ahogamiento, pues sus pulmones no tenían agua.
Por esta razón, se investiga un posible asesinato.
Aunque inicialmente se manejó la hipótesis de que Debanhi habría caído accidentalmente en la cisterna, el Fiscal estatal, Gustavo Adolfo Guerrero, admitió en entrevista que no es posible establecer este hecho.
«No se puede decir que fue un accidente», dijo, «hay muchas líneas de investigación que se tienen que agotar.
«Cuando llegó al agua ya no tenía vida», agregó. «Si ella se cae viva (al agua), sigue respirando y se asfixia (pero no fue así).
«Entonces, puede ser que la hayan agredido y aventado ahí (en la cisterna)».
La Fiscalía apunta sus indagatorias a esclarecer cómo es que Debanhi terminó en la cisterna del motel, pues se encuentra dentro de la propiedad, que está bardeada.
Los empleados dicen que no vieron cuando la joven ingresó a las instalaciones y, contrario a la versión preliminar, el lugar no cuenta con cámaras.
A su vez, el Fiscal Especializado en Personas Desaparecidas, Rodolfo Salinas, informó que el motel se había inspeccionado en una sola ocasión, pero la búsqueda se enfocó en las habitaciones, a petición de la misma familia.
Dijo que en el operativo realizado el 12 de abril participaron la Comisión Local de Búsqueda, Fuerza Civil y binomios caninos, pero ninguno de los grupos encontró evidencias, pese a que el cuerpo se encontró ahí nueve días después.
En declaraciones separadas, el Secretario de Seguridad, Aldo Fasci, atribuyó a una «falla humana masiva» el hecho de que el cuerpo haya sido localizado tanto tiempo después en un lugar ya inspeccionado.
El padre de Debanhi, Mario Escobar, reprobó ayer la actuación de la Fiscalía en el caso y dijo sentirse engañado por la actuación de las autoridades.
Según la Fiscalía, la estudiante de Derecho asistió el viernes 8 de abril a una fiesta en una quinta en Escobedo, pero la abandonó la madrugada del sábado en un taxi de aplicación, luego de discutir con amigas.
A unos 400 metros de distancia de la quinta, en la Carretera a Laredo y cerca del Nueva Castilla, Debanhi se bajó del taxi y fue fotografiada por el chofer, presuntamente para demostrar que la dejó a salvo.
Desde entonces, no se supo de ella, hasta que su cuerpo fue encontrado el jueves.
Escobar dijo ayer que su hija fue asesinada y aseguró que ella se bajó del taxi porque el conductor la acosó, por lo que al tratar de huir se expuso a ser violentada.
«Hay un video donde aparece un taxista» dijo, «se sube mi hija Debanhi al taxi de él.
«Juan David (el taxista), extiende la mano a los pechos de mi hija, Juan David C., creo que se llama», narró. «Mi hija no aguantó el acoso».
Sin embargo, el Fiscal en Personas Desaparecidas sostuvo que el video sólo muestra que el taxista extendió el brazo, pero no demuestra una conducta de acoso.
«Se verificó su sábana de llamadas telefónicas (del taxista)», señaló, «las antenas a las que se conectó, tenemos su celular y todo lo que hemos documentado del taxista concuerda con lo que él nos dice que hizo antes y después (de ver a Debanhi)».
Sobre el ofrecimiento presidencial de que la Fiscalía General de la República, colabore en la investigación, el Fiscal estatal dijo que el organismo federal puede intervenir si así lo desea.

Con información de Mirna Ramos y Juan Carlos Martínez

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