Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

Al Sisi despide al derrocado exdictador Mubarak con honores militares… (elpais.com).

Comentario:

Que un exdictador reciba un funeral de lujo, habla de que algo anda mal en el país egipcio. Sabemos que Hosni Mubarak gobernó durante 30 años a Egipto y fue derrocado en la famosa “Primavera Árabe.” ¿Qué está pasando en aquel país que honran a quien fuera un dictador?

Mubarak subió al poder en 1981 luego del asesinato del entonces presidente Anuar Sadat a manos de un extremista musulmán. Sadat había reconocido a Israel, haciendo a Egipto el primer país árabe en aceptar su existencia y eso molestó a muchos musulmanes. Mubarak era entonces vicepresidente y aunque resultó herido en el atentado, se quedó en el poder.

Mubarak continuó los esfuerzos de paz de su predecesor en el Medio Oriente y fue clave para la instauración de la Autoridad Palestina, lo que le dio fama de moderado y millones de dólares de ayuda norteamericana. Al interior del país gobernó con mano firme y ganó referéndums en 1987, 1993 y 1999 con poca oposición. En 2005 se instauraron elecciones multipartidistas, pero igual las ganó sin problemas.

Hasta que en 2011 los ciudadanos se manifestaron en las plazas. Primero aplicó mano dura y hubo muchos muertos, pero luego el ejército lo depuso y lo arrestó. Fue acusado y encontrado culpable de las muertes de cientos de manifestantes y condenado a cadena perpetua. Una apelación posterior lo dejó sólo con un pequeño cargo de corrupción y salió de la cárcel en el 2017.

Luego de su salida del poder en 2011, los militares llamaron a elecciones y fue electo Mohamed Morsi, un hombre con simpatías musulmanas. En el gabinete del Primer Ministro había cuatro miembros de la “Hermandad Musulmana,” un grupo pro-gobierno religioso y esto causó incomodidades entre los capitalistas y los militares.

El ejército no esperó mucho y en 2013 tomó el poder en un golpe de estado liderado por el general Al Sisi. Quiere decir que sólo dos años tuvieron los egipcios un gobierno democrático, porque después Al Sisi fue nombrado presidente. Si bien había renunciado al ejército antes de presentarse a las elecciones, todos en Egipto saben que se trató de una estratagema y que hoy en día están bajo un régimen militar. El ejército supervisa y regula todo.

Entonces, el hecho de que exista un funeral de lujo para Mubarak, no es extraño. El actual presidente es básicamente militar y sin duda admirador de Mubarak, al punto de que intentará seguir sus pasos y buscar la reelección repetidamente. De hecho, ya modificó la constitución para poder tener otros dos mandatos. ¿Será capaz de sobrepasar los 30 años de su maestro? Dependerá de si las redes sociales no ponen en marcha en algún punto una segunda “Primavera Árabe.”