Ayer en rueda de prensa, el gobernador Martín Orozco Sandoval anunció que los burócratas más vulnerables, con riesgo de contagio y complicaciones a su salud, trabajarán a distancia, en sus casas.

Dijo que ya se elabora una circular que será enviada a todas las dependencias estatales, para que los respectivos titulares dispongan lo conducente; aclaró que no sólo se tomará en cuenta la edad, sino su condición de salud, el que presentan alguna comorbilidad, que los haga vulnerables.

En el caso de los servicios al público, se seguirán esquemas que eviten aglomeraciones, con cierre temporal de algunas áreas y por citas, los trámites urgentes y necesarios, como ya se aplica en el Registro Civil.

En la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, sólo deben prevalecer las audiencias, y tanto los trabajadores como los usuarios, deben portar cubrebocas.

Para el transporte público, habrá puntos de revisión conjuntamente con la Policía Municipal; es obligatorio el uso de mascarillas.

Al reconocer que las fiestas privadas y las clandestinas son difícil de frenar, el mandatario pidió a la ciudadanía que las reporten al 911, con la certeza de que se dará seguimiento; al quedar registrada en el C5, se podrá saber si la Policía Municipal fue omisa o no.

Refirió que la mayor proporción de contagios se da en los jóvenes y como muchos son asintomáticos, sin darse cuenta propagan el virus al interior de su hogar o en la vía públicas; pidió a los papás que les hagan saber el riesgo de acudir a fiestas.

Consideró que los municipios deben asumir su responsabilidad, no “lavarse las manos”; y en relación a la fiesta rave que se realizó el pasado sábado, que empezó en el antro Flanklin y terminó en el Praga, no fue suspendida porque Reglamentos, “no supo el cambio de sede, que no le hagan al Tío Lolo”.

De ser necesario, aseguró que no le temblará la mano para sancionar; se refirió al ámbito de competencia de su administración.