El Colegio de Economistas de Aguascalientes, con la próxima reanudación de actividades escolares presenciales, espera la reincorporación gradual de mujeres con hijas e hijos al mercado laboral, pues habrá un mayor dinamismo económico, como consecuencia de una mayor movilidad, y la recuperación de empleos asociados con el sector educativo.

Gil Gordillo, presidente del Colegio de Economistas, detalló que las madres de familia son la principal persona de apoyo en las actividades escolares y, por esa razón, una gran cantidad de mujeres tuvieron que dejar sus trabajos para atender a sus hijos.

En educación primaria, el 77% del apoyo en las actividades escolares lo realizan las madres, mientras que en preescolar es el 82 por ciento y, en el nivel de secundaria, es del 60 por ciento.

Al presentar un estudio de la correlación entre COVID-19 y la educación, en presencia del director del IEA, Ulises Reyes Esparza, Dafne Viramontes, de la Comisión de Equidad y Género, aseveró que la educación a distancia, por dos modalidades, por televisión o el uso del internet, propició el cierre de 257 mil 518 planteles con 36.3 millones de estudiantes en el país con desigualdades preexistentes.

Las escuelas dejaron de cumplir ese papel de ser guarderías para que las madres de familia puedan trabajar, pero, ahora, eso no sucede y se tuvieron que quedar en los hogares y eso propicia rezago económico en dichas familias.

Ante ello, es necesario que las empresas empiecen a considerar a crear, de manera obligatoria, espacios de cuidado infantil dentro de sus centros laborales para apoyar a sus empleados, sean estos hombres o mujeres. La pandemia por el COVID-19 vino a profundizar la discriminación a la mujer por su maternidad, dijo.

También se debe avanzar en que el Estado cree un mayor número de estancias infantiles para apoyar a las mujeres que necesitan salir a trabajar, pero asegurándose de que sus hijos quedan en resguardo y no solos en sus hogares, exponiéndose a muchos peligros.

El regreso a clases presenciales debe hacerse con una perspectiva de género para que las mujeres tengan mayores oportunidades de seguir trabajando, o bien estudiando, porque, cabe también apuntar, muchas menores tuvieron que abandonar sus estudios para cuidar a otros infantes.