En los últimos años, el termino emprendimiento femenino, está siendo una constante a nivel mundial, y esto se debe a que la evolución de la economía de un país tiene una relación directa con el fenómeno emprendedor que se vive en el mismo. A pesar de las peculiaridades de cada país en términos de crecimiento, desarrollo económico y oportunidades laborales podemos observar un común denominador y ese es que cuando hay crisis, hay emprendedurismo, la pandemia nos dio, sin lugar a duda un claro ejemplo de ello.

En México más de la mitad de la población está compuesta por mujeres y de esta población, cerca del 40% desempeña alguna actividad remunerada económicamente.

Es un hecho que el emprendimiento femenino ha estado presente a lo largo de la historia de la humanidad, pero en las últimas décadas, este concepto se ha vuelto de suma importancia, ante la necesidad de superar los constantes y crecientes problemas económicos.

La relación que existe entre el desarrollo económico y el emprendedurismo juega un papel fundamental por lo que es importante que tanto los empresarios como los responsables políticos de cada Estado y País, construyan estrategias basadas en la comprensión de los beneficios y las desventajas del emprendimiento, lo que permite adoptar un enfoque equilibrado para fomentar acciones con un impacto económico y social positivo.

Es importante destacar que existen algunas habilidades básicas que debe poseer una emprendedora para llegar al éxito:

Propósito.- Siempre he hecho un especial hincapié a lo largo casi 25 años de experiencia formando equipos altamente eficientes y es que uno de los factores clave para llevar al éxito cualquier proyecto o emprendimiento es el alinear el propósito de vida, con el objetivo de su emprendimiento ya que ello permitirá enfocar todos los esfuerzos en aquellas cosas que le motivan y por ende le permitirán sentirse satisfecho con la vida. Según investigaciones recientes, las personas que sienten que su vida tiene un propósito, experimentan menos depresión y ansiedad y mayores niveles de bienestar.

 Pasión.- La pasión es fundamental ya que sin ella resultará casi imposible sobrevivir al sacrificio que requiere la empresa.

Un emprendedor debe estar consciente de que, el iniciar un nuevo proyecto o emprendimiento demandará que se dedique en cuerpo y alma a lograr sus metas y objetivos.

 Visión. – Tener claro a dónde se quiere llegar, permite contar con perspectiva más clara de cuáles son las prioridades inmediatas y necesidades en el presente.

Aprendizaje continuo. Las emprendedoras exitosas reconocen que están aprendiendo siempre y que pueden aprender de todos cada día. No estar dispuesta a escuchar y a aprender, es negarse muchas oportunidades.

Innovación y creatividad. La creatividad es el proceso por medio del cual las ideas son generadas, desarrolladas y transformadas en valor agregado. No es necesario inventar el hilo negro, pero si es necesario identificar nuevas posibilidades y formas de realizar las cosas y hacer la diferencia, imprimiéndole su propia identidad.

Persistencia. Toda iniciativa debe ser persistente. Tratar una sola vez y darse por vencido no es suficiente. Hay que dar un paso a la vez y buscar perfeccionarlo de manera creativa y organizada si es que no ha dado los resultados esperados a la primera.

Sentido de oportunidad. Esta es la habilidad de identificar necesidades, problemas y tendencias, así como tratar de concebir alternativas de satisfacción o solución según sea el caso y potencializarlas a favor de la obtención de resultados y brinda la oportunidad de hacer un acercamiento a un mercado con distintas clases de consumidores.

Autoestima. Una emprendedora es optimista y segura al tener confianza en sí misma y en sus propias habilidades y capacidades.

Asertividad. La habilidad de manifestar con claridad lo que se piensa, siente y quiere sin friccionar las relaciones con los demás es una característica básica para poder alcanzar los objetivos trazados.

Formar Alianzas.  El liderazgo de la emprendedora debe busca unificar ideas y lograr consensos ante los problemas que se le presenta haciendo que el grupo humano involucrado en el emprendimiento funcione en armonía e identificando las posibles vinculaciones estratégicas que lo lleven a alcanzar su mayor crecimiento.

Los emprendimientos femeninos, pueden contribuir a la generación de nueva riqueza, bajo la premisa de que existe el riesgo de que las empresas existentes pueden permanecer limitadas a los mercados ya existentes y alcanzar el techo de cristal en términos de ingresos. Los productos, servicios o tecnología nuevos y mejorados bajo la visión fresca de las emprendedoras contribuirán a que se desarrollen nuevos mercados ya que las grandes emprendedoras tienen la capacidad de mejorar la forma en que vivimos y trabajamos.  Sus innovaciones y aportaciones pueden crear riqueza, generar empleos y contribuir a fomentar la economía sustentable, al contemplar en su modelo de negocios, obtener ganancias económicas sin dañar el medio ambiente y llevar a cabo acciones para favorecerlo y fortalecer así la economía del País.

Janette Rodríguez
Driectora General DIA1
@Janette Rodriguezv
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