Mariana Montes
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-Caminas por la calle sin tu cubrebocas. ¿Qué es lo peor que puede pasar si contraes Covid-19? Con tu buen estado de salud, seguramente la enfermedad se sentirá como un resfriado. Estás equivocado.
Dos de cada 10 de las 4 mil 813 muertes por el nuevo coronavirus en Nuevo León son de personas sin ningún padecimiento agregado, indican datos de la Secretaría de Salud estatal con corte de ayer.
La cifra comprueba lo que la comunidad médica ya sabía desde el inicio de la pandemia: nada ni nadie puede predecir quién presentará un cuadro grave de la nueva infección respiratoria.
Algunas personas en general sanas tienen la falsa confianza de que les irá bien si contraen el nuevo coronavirus, apunta la infectóloga Amalia Becerra, subdirectora del Hospital Metropolitano.
Y es que, expresa el neumólogo Adrián Rendón, Presidente de la Sociedad Mexicana de Neumología y Cirugía de Tórax, los fallecimientos de pacientes sin enfermedades coexistentes han existido desde el inicio de la pandemia, pero fueron opacados por el gran número de gente con afecciones como diabetes, hipertensión y obesidad.
“La comunidad no ha percibido completamente que todos estamos en riesgo: Las estadísticas de con y sin comorbilidad no significan nada cuando alguien está luchando contra el virus, y no podemos saber de manera anticipada si te va a ir bien o mal”.
Se podrá ser un atleta, apunta, y aun así fallecer por Covid-19.

POBLACIÓN JOVEN
La sensación errónea de seguridad quizá está más presente en la población joven y sana, que de ninguna manera es inmune al patógeno.
En el Estado, la mayor cantidad de contagios, 38 mil 985, se dieron en personas entre los 25 y los 44 años y 399 han muerto.
“Hay pacientes jóvenes, este virus está acabando con su vida”, señaló ayer en rueda de prensa el Secretario de Salud de NL, Manuel de la O.
“Un paciente masculino, 44 años de edad, muy joven, sin ninguna enfermedad, ya sea diabetes, hipertensión, cáncer y el único antecedente que tuvo fue estar en contacto con este virus, que escaneara su organismo, que el virus identificara los puntos más vulnerables y acabara con su vida”.
¿Qué está causando que una persona sana muera por esta enfermedad? Son varias, señalan los especialistas.

1. TARDAN EN IR AL HOSPITAL
La infectóloga Becerra indica que un paciente sin comorbilidades que retrasa su atención médica puede estar en riesgo de desarrollar un cuadro severo de Covid-19.
La también vocera estatal en temas relacionados con la pandemia señala que éste es un factor clave.
“Nos están llegando entre el día 10 y 14 (de su enfermedad) con dificultad respiratoria e hipoxemia, es decir, con concentraciones bajas de oxígeno en la sangre, y una vez que empiezan con estas concentraciones bajas hay consecuencias en el organismo que en algún punto van a ser imposibles de revertir aunque estés en el hospital.
“El cuerpo recibe menos oxígeno porque hay una inflamación en los pulmones que impide que este gas pase al torrente sanguíneo. Para tratar al paciente (con un cuadro severo) se necesitan intervenciones que sólo se pueden hacer en un centro médico y que a mí como doctora me dejas sin la opción de aplicar por este retraso en ir (al hospital)”.
Incluso, dice, hay casos en los que las personas llegan a atenderse cuando han pasado días en casa con insuficiencia respiratoria y presentan saturaciones de oxígeno peligrosamente bajas -como del 30, 40 y 50 por ciento- al momento de la admisión.
Una cifra menor al 95 por ciento ya es motivo para buscar atención profesional.
Tal vez esa gente tiene la confianza de que, por su estado óptimo de salud, mejorará o tiene miedo de entrar a los lugares donde miles han muerto a causa del virus, añade Becerra. Lo cierto es que sus casos se complican por el arribo tardío.
Y es que los pulmones no son los únicos que pueden fallar en un cuadro de Covid-19, apunta el neumólogo Rendón. Todos los órganos vitales se ven de alguna manera involucrados.
“Sabemos que este coronavirus afecta directamente al sistema nervioso, al corazón, al hígado, al tubo digestivo, y los riñones. Muchas veces los pacientes nos llegan ya con daños en estos órganos, algunos de ellos de manera irreversible. Ya no hay manera de ayudar a esos pacientes”, apunta el también experto en terapia intensiva.

2. NO ESTÁN DEL TODO SANOS
Existe la posibilidad de que, aunque un sujeto parezca y se reporte como sano, tenga algún padecimiento subyacente, expresa Rendón. Esto aplica para cualquier grupo poblacional.
Se sabe, por ejemplo, que alrededor de los 40 años se dispara la diabetes y se presenta la hipertensión. A esto se le agrega el tabaquismo que generalmente comienza en la adolescencia.
“El problema es que muchos creen que están bien, pero no se ha investigado si tienen o no comorbilidades. Hay un retraso en el diagnóstico y a veces nos enteramos cuando se cruza con otro padecimiento, como el Covid-19”, dice el también miembro de la Academia Nacional de Medicina.
“Por eso hay personas que considerábamos sanas y al contraer el virus nos damos cuenta que no lo eran, que tenían algo más”.

3. LA MAGNITUD DE LA EXPOSICIÓN
La forma de adquirir la infección por SARS-CoV-2 es relevante, explica Rendón. No todos los contagios son iguales.
Hay gente que contrajo el patógeno en un momento breve y transitorio, y otra que convivió de forma prolongada con una importante cantidad de partículas virales. Esto impacta en el desarrollo de la enfermedad.
“Por ejemplo, si alguien está en un espacio cerrado, donde no circula el aire, y permanece ahí por varias horas conviviendo con una persona infectada, se expone a inhalar mayor cantidad de partículas virales. Esto puede suceder, por ejemplo, en fiestas o reuniones”, explica.
Esa gran exposición puede generar un caso más severo de la enfermedad, añade. En cambio, un contacto en menor magnitud puede reducir la probabilidad de que el cuadro se complique.

EL MENSAJE: NO TE CONFÍES
Para los nuevoleoneses jóvenes y aparentemente sanos, los médicos Rendón y Becerra tienen una recomendación: No se confíen.
Si diste positivo para Covid-19, cursas la enfermedad en casa y no tienes algún padecimiento agregado diagnosticado, mantén el contacto cercano con tu médico, revisa tus niveles de oxígeno con un pulsioxímetro y ve al hospital si el profesional de la salud te lo indica, apunta la subdirectora del Hospital Metropolitano.
¿Y qué hacer si no has contraído el virus?
“No tomes riesgos. Para controlar la pandemia necesitamos controlar el mayor número posible de contagios. Un solo caso puede contagiar de dos a cinco personas más. Sigue todas las medidas de sanidad que ya conoces y no bajes la guardia”, apunta Rendón.

2 de cada 10 muertes en NL se han dado en personas sin padecimientos coexistentes