Jesús Guerrero y Mauro de la Fuente
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La tardanza para acudir por ayuda médica y la saturación de hospitales ha ocasionado cada vez más casos en los que enfermos de Covid-19 mueren en la calle o afuera de los nosocomios.
Ayer, un anciano se desplomó frente a una farmacia ubicada en el centro de Zihuatanejo, Guerrero.
“Yo estaba cerca de ese lugar y observé que dos mujeres, al parecer familiares del anciano, trataban de echarle aire porque éste no podía respirar”, contó un ex funcionario de la Cruz Roja de Zihuatanejo.
Cuando el señor ya estaba desfallecido llegaron los paramédicos de Protección Civil y de Bomberos del municipio y, al realizarle la revisión, comprobaron que ya había muerto.
Las dos mujeres contaron a los paramédicos que el hombre ya tenía 15 días enfermo y con insuficiencia respiratoria.
En días pasados, un taxista originario de la comunidad de Chutla, municipio de La Unión, llegó al Hospital General Bernardo Sepúlveda con problemas para respirar. Sin embargo, murió cuando esperaba ser atendido.
En Acapulco, un indigente se desplomó en el Zócalo de Acapulco cuando esperaba ser trasladado en una ambulancia al Hospital General de “El Quemado”.
En Tabasco, el jueves pasado un hombre con síntomas de Covid murió en el estacionamiento del Hospital Regional de Cunduacán, tras presuntamente esperar varias horas sin ser atendido por el personal de salud.
El martes pasado, la saturación de pacientes con Covid-19 en el Hospital General Alfredo Pumarejo de Matamoros, Tamaulipas, provocó que dos personas murieran en el estacionamiento de dicho nosocomio, en espera de ser atendidas.
Una de ellas, de acuerdo con sus familiares, estaba contagiado y se encontraba en aislamiento, pero su salud empeoró.
Ese día, personal médico del nosocomio empezó a informar a las personas que llegaban que, por el momento, ya no recibirán a nadie, y las canalizaron al hospital del ISSSTE y al pabellón instalado en el Gimnasio Multidisciplinario de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.
El lunes, otro hombre murió en su camioneta cuando llegó al hospital número 13 del IMSS. Su cuerpo permaneció más de 8 horas en el lugar, debido a que no había personal que lo revisara y confirmara si el deceso se debió al coronavirus.
En dicho inmueble, el área Covid también se saturó y los médicos habilitaron el primer piso para atender la demanda.