CDMX.- Pilar Pellicer era como “La Choca”, indómita, salvaje y apasionada. Fue el personaje que le dio su único Ariel como Mejor Actriz, en 1975.
Ayer, la sobrina del poeta Carlos Pellicer, figura de medio centenar de películas, una veintena de telenovelas y otras tantas obras de teatro, falleció a consecuencia del coronavirus. Tenía 82 años.
Su entrega se vio desde sus incipientes participaciones a mediados de los años 50 bajo las órdenes de Alejandro Galindo, Chano Ureta y el mismo Luis Buñuel, en “Nazarín”.
La siguiente década le daría un nombre ya con papeles estelares, entre ellos el de Pedro Páramo, de Carlos Velo, como la recordada Susana San Juan, en la que estuvo junto a John Gavin e Ignacio López Tarso.
Se codeó con figuras de Hollywood como en el western Las Armas del Diablo, con Glenn Ford; Los Bandidos, con Robert Conrad; después en la comedia La Última Locura de Zorro, con George Hamilton.
Alumna del director japonés Seki Sano, halló fácil acomodo en el cine setentero que se empeñaba en retratar problemáticas sociales o pasiones humanas por medio de historias que, sin tapujos, llegarían al gusto de la audiencia.
Luego, Emilio “Indio” Fernández la eligió para encabezar La Choca, filme ganador de seis premios Ariel, entre ellos el de Mejor Actriz para ella. Su personaje, una aguerrida mujer de rostro marcado que vivía en la selva y era asediada por los hombres, la marcó en su carrera.
En todas entregó su mejor esfuerzo, pues aun en papeles menores y con un crédito muy escondido, Pellicer se imponía por encima de cualquier protagonista novata y desangelada, gracias a esa fuerza y voz tronadora con la que, incluso, podía atemorizar.
Con información de Fernanda Palacios. (Marco Castillo/Agencia Reforma)