El que no haya segundas ni terceras pruebas de COVID-19 no debe verse como una desatención o descuido por parte de las autoridades de la Secretaría de Salud del Estado, sino que forma parte del avance en el conocimiento de esta nueva enfermedad, donde muchos de los pacientes asintomáticos o los que tuvieron síntomas tras una prueba positiva, 72 horas después no son capaces de transmitir la enfermedad y ambos pueden regresar a la ‘Nueva Normalidad’, así lo estableció el ex presidente del Colegio de Medicina Interna de Aguascalientes e infectólogo, Francisco Márquez Díaz.

El especialista explicó que esta observación se derivó luego de que había pacientes que seguían dando positivo, lo cual inquietaba mucho a las personas no sólo de manera local o nacional, sino a nivel mundial, por lo que se investigó más a fondo y se observó que estas partículas virales eran como “cadáveres de virus”, los cuales ya no tenían ningún potencial de reproducirse y eso da la oportunidad también de modificar la duración del confinamiento.

Subrayó que esto debe ser siempre supervisado por un médico o por el personal de salud para verificar que las condiciones de las personas sean las adecuadas para reincorporarse a la ‘Nueva Normalidad’, sobre todo en aquellas personas que son asintomáticas, que es un porcentaje muy alto o que tienen pocos síntomas. “Se considera que una persona que dio positivo y es asintomática, a partir de la muestra, 10 días después ya está en una condición de seguridad en donde no puede transmitir ya el virus, en tanto que las personas que tuvieron síntomas y una prueba positiva, habría que esperar a que transcurran 72 horas, después de que desaparezca toda la sintomatología, si hubo fiebre, tos o diarrea, para considerar que puedan regresar a la nueva normalidad”.

Estableció que si un paciente fue hospitalizado por presentar neumonía o está en terapia intensiva, esa persona se puede llevar semanas de convalecencia y esa es una situación diferente, “pero también en ellos, sobre todo para el manejo dentro del hospital, nos ayuda porque ya son procedimientos más seguros”.

Finalmente, aclaró que en el caso de las personas sintomáticas y asintomáticas que libraron el virus y concluyeron su confinamiento, no es para que anden en restaurantes o en reuniones, ya que aunque pudiera tener algo de protección el hecho de haber enfermado, no significa que puedan promoverse actividades no esenciales en estos momentos.