Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

La OTAN asegura que el despliegue ruso en la frontera de Ucrania es el mayor desde 2014 y pide su cese “inmediato”… (elpais.com).

Comentario:

Imaginemos a Vladimir Putin mostrando sus bíceps en un gimnasio. Y vaya que está fuerte: 80,000 efectivos militares estacionados en la frontera con Ucrania lo demuestran. ¿Qué pretende? ¿Qué puede hacer Ucrania?

La situación no es simple. Desde el 2014, cuando Rusia se anexó la península de Crimea, que aún sigue reclamando Ucrania, Rusia ha estado inmiscuida en el este de Ucrania apoyando esfuerzos de separatistas rusos. Recordemos que en el este de Ucrania radica mucha gente identificada con Rusia, aunque el resto del país se identifica más con Europa. Los analistas consideran que Putin desea otro pedazo de pastel de Ucrania. Si bien, ya no será tan sencillo como lo fue con Crimea porque tanto la Unión Europea como los Estados Unidos han marcado un hasta aquí.

“La acumulación militar de Rusia es injustificada, inexplicable y profundamente preocupante”, ha expresado la OTAN, desde el cuartel general de la Alianza Atlántica en Bruselas. “La OTAN está con Ucrania.” Y han existido sanciones para Rusia por parte de Europa, pero el liderazgo de Putin no se ha visto mermado por ello y los rusos han absorbido los golpes económicos. Crimea oficialmente sigue en disputa, pero para todo término práctico ya es rusa.

“Cada palabra de apoyo cuenta y lo agradecemos, pero también necesitamos apoyo práctico”, ha expresado el Ministro de Exteriores de Ucrania. Europa dice que Ucrania es europea y ha recibido membresía provisional en la OTAN, pero ¿hasta dónde llega el apoyo? Declaraciones están bien, pero ante un despliegue de 80,000 soldados, ¿qué pueden aportar los aliados?

Biden ya entró en escena y habló con Putin exhortándolo a pacificar la zona y a proponer un encuentro en un tercer país. Es la primera vez que habla con él desde que lo tachó de “asesino.” ¿Putin le hará caso y se encontrarán? No apostemos por ello.

No parece la intención de Putin, al menos de momento, el invadir regiones de Ucrania. Con este movimiento, más bien está observando las reacciones de Europa y de los Estados Unidos. Siempre puede alegar que la reunión de tantos efectivos son ejercicios militares de rutina. La clave es si la OTAN enviará efectivos que establezcan presencia y muestren que no queda en palabras el apoyo a Ucrania.

La región de Donbás, al este de Ucrania, está en focos rojos y esperando los siguientes movimientos de Rusia y Europa. El mundo no necesita en estos tiempos un conflicto militar de tal nivel.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com