Ante la proximidad del Día de Muertos, el abogado fiscalista José Antonio Guerra Caparrós aseveró que los contribuyentes no deben olvidar las implicaciones fiscales al momento de fallecer, ya que las obligaciones y los adeudos con el fisco no desaparecen y deberán ser cubiertos por los herederos o el albacea.
A diferencia de los créditos bancarios, hipotecarios y de las tiendas departamentales, los adeudos del fallecido no se heredan. Sin embargo, con el fisco siguen vigentes y no desaparecen automáticamente sea con el SAT, IMSS u otra instancia fiscal, las cuales pueden revisar si con los bienes de la herencia pueden cubrir los saldos pendientes de pago.
Hasta que son liquidados los adeudos fiscales puede procederse a cancelar el Registro Federal de Contribuyentes del fallecido. Esto significa que el SAT puede cobrar a los herederos o al albacea hasta el monto en que cubre los bienes del fallecido. Eso sí, en ningún momento se pueden contemplar los bienes propios de los herederos para solventar algún adeudo.

TRÁMITES. Ya existen facilidades administrativas para que el SAT cancele el RFC por defunción.

· Las personas pueden acudir a esa dependencia o al mismo Prodecon para que en lugar de tramitar una sucesión testamentaria, se exhiba el acta de defunción para proceder a la cancelación del Registro Federal de Contribuyentes.

· Aquellos que deben presentar declaraciones fiscales periódicas tienen que reportar ante la autoridad hacendaria el documento denominado “Aviso de Sucesión”, en un periodo de un mes siguiente una vez que el albacea ha aceptado su cargo para solicitar la cancelación del RFC, previo cumplimiento de las obligaciones fiscales del fallecido.

No están obligados a avisar al SAT…
· Quienes no tienen obligaciones fiscales ante esa institución
· Quienes tienen suspendidas sus actividades sin adeudos
· Asalariados, estudiantes, amas de casa, etc.

Los recursos que reciben los herederos se mantienen exentos del cobro del Impuesto Sobre la Renta.

REQUERIMIENTOS DE ULTRATUMBA
Existen casos en que los contribuyentes ya fallecieron y el SAT manda cartas invitación en donde requiere se cumplan con determinadas obligaciones fiscales, esto ocurre porque los familiares no avisaron al fisco que la persona física ha trascendido.