Noé García

Estamos en una época donde la oposición jamás había lucido tan débil, no solo en posiciones legislativas, sino en la agenda política y mediática, lucen desconcentrados, reactivos y viscerales, lo que no genera la percepción de seriedad.
Ante lo anterior instituciones o liderazgos con lucidez y certeras destacan, es el caso de Monreal y Tatiana Clouthier. Lo más reciente fue esta semana en medio de la discusión en la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados sobre la Guardia Nacional la declaración que más peso y se difundió fue la de la diputada de Morena Clouthier,
La hija del emblemático panista Manuel Clouthier “Maquío” criticó la creación de una Guardia Nacional militarizada pues, argumentando que no era lo que se prometió en campaña por parte de Andrés Manuel y su partido textualmente dijo “¿Por qué quitarle los contrapesos a la Guardia Nacional o al Ejecutivo quitando o eliminando el artículo 76 y el 78 constitucional o una redacción inclusive distinta, en donde quisiéramos dejar todo el poder en un hombre o en una persona? Eso es totalmente antidemocrático y es en contra de lo que votamos los mexicanos este pasado primero de julio” de manera contundente y conciente de las reacciones que podría provocar; pero además agregó que las autoridades federales encargadas del tema de la seguridad tiene un tono de “amenaza”. Ella dijo: “Nos amenazan con que nos van a quitar a los militares y se vuelve como una parte muy preocupante”, al decir que si la propuesta de la Guardia no pasa en el Congreso, regresarán a todos los elementos de las Fuerzas Armadas a los cuarteles.
Es importante recordar que no es la primera ocasión que Tatiana toma postura firme y contraria a López Obrador y Morena, cuando se anunciaron parte del gabinete marcó distancia en el nombramiento de Manuel Bartlet“. Creo que había mejores opciones y que una persona que no sea bien recibida, no quiere decir que ya se acabó el país”.
El otro con visos de opositor es el ex gobernador de Zacatecas Ricardo Monreal, el hoy coordinador de la bancada de Morena, ha tenido dos diferendos, el primero fue al presentar la iniciativa de “Regulación de las Comisiones Bancarias” sin consultar a Andrés Manuel, días después el presidente declaró que no se modificarían en los primeros tres años, Monreal reviró que la discusión seguía; el segundo al opinar sobre el tema del perdón a los casos de corrupción de la administración de Peña Nieto señalando que en la Cámara Alta se integraría una comisión especial para indagar los presuntos desvíos e incluso planteó la presentación de denuncias penales, para que el caso no quede en la impunidad.
Las posturas de oposición de ambos han tenido mayores costos para el gobierno y peso mediático que la agenda de la oposición institucional, creo que por tres aspectos; el primero porque viene del interior de Morena, un partido que se distingue por su disciplina y línea que dicta López Obrador; segundo porque tienen una trayectoria y capital político propio; y tercero, porque las batallas que escogen son certeras y con una gran dosis de popularidad que causan en automático aliados ciudadanos y de la clase política.