Diana Gante
Agencia Reforma

Cd. de México, México.-La política energética de la actual Administración, que paralizó trámites y permisos del sector de hidrocarburos, ha generado tensiones entre los integrantes del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) sobre los acuerdos establecidos en éste, destacaron empresas de logística, transporte y comercialización de combustibles.

A Estados Unidos uno de los temas que más le preocupa es el relacionado con las importaciones desde México, debido a que en esa actividad se concentran gran parte de las inversiones y capital de empresas estadounidenses, las cuales se han visto afectadas, apuntó Sayonara Jarillo, asesora jurídica del sector energético y apoderada legal del grupo empresarial Corporativo UNNE.

«Todo esto se desató a partir de esas cancelaciones que hubo a los permisos. Eran más de mil permisos para importadores y hoy tenemos muy reducido el grupo a unos 86, y este 2022 se van a reducir más por las vigencias, ya ni siquiera por las cancelaciones», señaló durante su participación en la Semana de los Combustibles del Encuentro Internacional de Energía México (EIEM 2022).

«Por las vigencias para este 2022, se espera que queden vivos 40 permisos; entonces de esos mil importadores que había, nos reduciremos a 40. A partir de ahí empezó la molestia del país vecino El T-MEC se trata de eso, de la comercialización entre las tres naciones que decidieron formar un acuerdo, pero la verdad es que México le cerró la puerta a la inversión y a los importadores que trabajaban en el País».

Además, consideró que las decisiones de política energética tomadas desde Palacio Nacional, no sólo afectan al sector de energía, sino a todas las cadenas de valor y a los consumidores finales.

«Es una molestia muy grande y, desafortunadamente, el cerrar tanto la política energética desde Palacio Nacional está agravando la situación, porque por un lado le cerramos la puerta los importadores que ya teníamos aquí en México para que traían los productos a buenos costos y competitivos, y ahora nos tenemos que reducir a tres o cuatro opciones», comentó Jarillo.

El 20 de julio se dio a conocer que Estados Unidos inició consultas de resolución de disputas con México bajo lo establecido en el T-MEC por considerar que el País realiza prácticas discriminatorias en el sector de energía en favor de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), en detrimento de empresas estadounidenses.

«Esto del T-MEC sí es algo que abona porque la presión de nuestro vecino es superimportante para México; dependemos uno del otro. Esa presión nos puede beneficiar a todos y es muy importante porque si bien nos afecta en la cadena de combustibles, esa falta regulatoria se traduce en afectación a todos los sectores; necesitamos el diesel y la gasolina para mover absolutamente todo en México, y eso se traduce en costos elevados para el consumidor en un contexto de inflación altísima.

«Entonces, que no haya es agilidad en el sector de los petrolíferos genera que todo esto se vuelva una ‘bola de nieve’ que afecta no solamente a nosotros como permisionarios, sino a los consumidores finales», dijo Joyce Cuevas, gerente de cumplimiento regulatorio en Lodemo.