
A casi un año de la implementación del Modelo Integral de Aguas de Aguascalientes, los usuarios lo califican con un 8, señalando áreas de oportunidad como mejorar la reparación de fugas y la recolección del material que estas obras dejan, así como incrementar la presión del agua que llega a sus domicilios.
Esta evaluación fue recogida a través de entrevistas realizadas por el equipo de El Heraldo, en las que los usuarios de los fraccionamientos Miravalle, El Llanito, VNSA y Las Huertas compartieron tanto los aciertos como las áreas de oportunidad del sistema.
Josué, un residente local, comentó que ha notado una mejoría general en el servicio desde la implementación del nuevo modelo, especialmente en la puntualidad de los recibos y la disponibilidad de agua, aunque mencionó problemas ocasionales con la calidad del agua en ciertos momentos del día. Le otorgó una calificación de entre 7 y 8, destacando que la calidad del líquido es un área que podría mejorar.
Por otro lado, Pablo, otro entrevistado, calificó el servicio con un 10, afirmando que el suministro ha sido constante y que los recibos llegan puntualmente, sin percibir problemas en su zona. Una opinión similar compartió Juan Francisco, quien le dio un 9 al servicio. Aunque expresó satisfacción general, mencionó que en algunas ocasiones la reparación de fugas ha tomado más tiempo del esperado, pero reconoció la eficiencia en la limpieza del escombro tras las obras.
Algunas áreas en las que los entrevistados consideran que MIAA puede mejorar incluyen la presión del agua en ciertas colonias, como mencionó María Guadalupe, quien destacó que el servicio es constante, pero la presión del agua es baja. En cuanto a las fugas de agua, tanto Marco Zapata como otro residente señalaron que estas deben ser atendidas con mayor rapidez.
En conclusión, la percepción general de los habitantes es positiva, con calificaciones que varían entre 6 y 10, dependiendo de la zona y los servicios específicos recibidos. Aunque se reconocen avances importantes, algunos usuarios ven áreas de oportunidad, particularmente en la mejora de la calidad y presión del agua, así como en la atención a fugas y residuos generados por las obras de mantenimiento.











