Un asunto de suyo grave volvió a ser noticia nacional, como es la urgente reforma a la ley que rige al Ministerio Público y a los agentes ministeriales, que de manera sistemática se niegan a dar inmediata atención a las denuncias de desaparición y sustracción de personas, fijándose un lapso de 72 horas para iniciar las investigaciones.

Esos tres días pueden ser vitales para evitar un daño a la integridad física e incluso que esté expuesta la vida de la víctima, por lo que no es posible que los familiares reciban este tipo de respuesta, cuando lo que esperan es una reacción inmediata.

Estaciones de radio y televisión han transmitido los últimos días el reclamo férreo de la madre y los tíos de Fátima, la niña de 7 años que fue asesinada en la capital del país, luego de que una mujer se la llevó de las puertas de la escuela en que estudiaba. En las declaraciones públicas dan a conocer nombres de los presuntos implicados y las razones que pudieran haber tenido para llegar a la agresión mortal, sin embargo lo que les causa más dolor es que al darse cuenta que la menor había sido raptada acudieron a la agencia del Ministerio Público más cercana a su domicilio y ahí se negaron a recibir la denuncia, enviándolos a otra. Más grave fue saber que las indagatorias las iniciarían hasta que transcurrieran 72 horas, por lo que los propios allegados se dieron a la tarea de buscarla en la zona de influencia en que viven, y finalmente la encontraron cuatro días después, aunque ya sin vida.

En Aguascalientes hay una actitud similar con el MP y los agentes investigadores, actitud que forma parte del “protocolo”, como ellos lo denominan, por lo que habría que obligar a los diputados locales y federales para que lleven a cabo las modificaciones o adiciones a la ley, en que se defina claramente que toda denuncia que se presente sobre el particular se apliquen acciones urgentes para dar con su paradero.

Es posible que la persona sustraída aún se encuentre en el área en que ocurrieron los hechos, lo que facilitaría su rescate, o si alguien que está ilocalizable lo haya hecho por decisión propia y pueda ser hallada, que si es mayor de edad será su decisión si desea regresar con los suyos.

Aquí lo importante es que algo tiene que hacerse y que sea con la mayor celeridad, que los legisladores se olviden de las tradicionales declaraciones insustanciales y se pongan a chambear en una reforma, con la cual se pueda  devolver la confianza a la sociedad de que tiene autoridades dispuestas a trabajar por el bien colectivo.

Se dice hasta la saciedad que el hubiera no existe, pero si en su momento se hubiera escuchado a los familiares de Fátima tal vez otra sería la historia, por lo que en manos de los legisladores está que en Aguascalientes ni en ninguna otra parte de la República vuelvan a ocurrir actos como el caso de esa pequeña.

Como colofón a este justo reclamo social, no está por demás recordar lo que se ha comentado Con Usted en varias ocasiones, que cuando se tenga un problema de esa índole se reporte de inmediato a la policía preventiva, que sin tanto “protocolo” se encarga de emitir una alerta a todas las unidades para que los uniformados ayuden a buscar.

ROTACIÓN LÓGICA

Una de las mas principales quejas que tienen los patrones contra sus trabajadores es que no “sienten” la camiseta, que al menor guiño se van a otra empresa, con lo que se pierde a un conocedor del oficio y esto provoca una merma en la producción.

Aducen que invierten en su capacitación para que otro sea el que lo aproveche, por lo que no les queda otra opción que aguantar y confiar en que los demás obreros se mantengan fieles y con ellos se pueda asegurar el nivel de rendimiento.

El presidente del Consejo Estatal Textil y del Vestido (Cetec), José de Jesús Martínez Marmolejo, señaló que el problema de rotación de personal es algo que se vive desde hace unos quince años, lo que en parte se debe a que quienes laboran en esta industria buscan colocarse en factorías más actuales o “de moda”. Es una situación que provoca dificultades a las textileras para sostener el ritmo de trabajo, ya que apenas concluye el adiestramiento a una parte del personal cuando presentan su renuncia y tiene que volver a hacerse el recorrido, invirtiendo tiempo y dinero en capacitar a los de nuevo ingreso.

Es un fenómeno que no tiene explicación, apuntó, porque varios de lo que se van a otra firma de la misma industria de la confección, a una de las armadoras de automóviles o de autopartes, con el tiempo regresan a la primera en busca de ser recontratados, sector en el que dijo, “se ha demostrado que se llega a tener mejores salarios y condiciones de trabajo que en otros giros”.

Con base a lo anterior habría que preguntarse qué razones influyen para que vayan de un lugar a otro y vuelvan al punto de partida, y una explicación podría ser que les gusta “probar suerte”, que después de correr la legua evalúan qué es lo que mejor les conviene, pero también debería haber un examen de conciencia de los patrones y determinar si el trato que le dan a sus empleados es el adecuado, si además del salario y las prestaciones obligatorias ofrecen un incentivo extra, si saben valorar su esfuerzo a la hora de concretarse algún ascenso, en fin, hay varias formas de tener al personal satisfecho.

En alguna ocasión un patrón se quejaba con otro que uno de sus mejores trabajadores había renunciado y esto fue un golpe muy fuerte para él, porque tenía poco tiempo que el obrero regresó de Estados Unidos a donde lo envió a capacitarse y ya fungía como instructor. Entonces el que escuchaba le preguntó si como primera medida le había aumentado el salario y la contestación fue no. Ahí estaba el quid, ya que de la misma forma que el empleador esperaba obtener un beneficio mayor de ese trabajador, éste confiaba que al tener mayor instrucción y nuevas responsabilidades se mejoría el ingreso, lo que al no ocurrir y por eso activó la retirada.

Entonces tiene que haber una actitud en doble sentido, esto es, que dueño y trabajador tengan un ventaja que naturalmente redunde en beneficio de ambos y de la empresa en general, por lo que hay que revisar las aristas que los une para obtener el mayor provecho posible, siempre pensando que el otro tenga las mismas opciones.

PROPUESTA AZAROSA

El planteamiento que hace una agrupación de taxistas para que exista un cobro mayor “de noche” tiene que ser analizada detenidamente, ya que las veces que han existido dos tipos de tarifas terminan con problemas entre choferes y usuarios, como lo fue hace unos años cuando se sectorizó la ciudad. Si el pago es de acuerdo a lo que establece el taxímetro que así se mantenga, que para eso se les obligó a instalar el aparato. El plan lo traen los concesionarios y en el cual varios choferes están en desacuerdo, ya que si hay un cobranza mayor por el horario nocturno aumentará la liquidación, con lo que el beneficio será para el dueño de la unidad, no para ellos, y por otra parte el público que utiliza sus servicios tendría que pagar más por lo mismo. Es una petición que las autoridades tendrán que analizar detenidamente para evitar  los inconvenientes que pudiera haber, además que en el turno nocturno son menos las unidades que trabajan, por lo tanto los operadores saben en qué lugares habitualmente solicitan sus servicios. Pocos son los que circulan sin rumbo en plena madrugada, de ahí que no gastan  igual de combustibles que sus compañeros que laboran de día, ya que éstos sí hacen faena de ruleteros.