El ahorro de los trabajadores se ha encogido, y las Afores (Administradoras de Fondos para el Retiro) argumentan que ello es producto de la “minusvalía”, sin mayores explicaciones y con la advertencia de que vendrán más ajustes a la baja, lo que implica que el saldo de las cuentas disminuirá.

Ante ello, lo menos que pueden hacer los trabajadores, es cambiarse a la Afore que ofrezca más rendimientos y que cobre menos comisión, lo que puede consultarse en el estado de cuenta, que debe llegar al domicilio del trabajador, en forma cuatrimestral.

En el reporte se detalla el rendimiento neto que ofrece cada una de las afores, los saldos por concepto de ahorro para el retiro, ahorro voluntario y ahorro para la vivienda, subcuentas que se suman una vez que el trabajador se pensiona.

El trámite para cambio de Afore, es muy sencillo, basta con solicitar una constancia de implicaciones y una vez que se obtenga el documento llevarlo a la Administradora que se eligió.

Claro que al pedir la constancia, la Afore en cuestión, que por obvias razones no quiere dejar ir al cliente, asigna a personal que infunde temor, en el sentido que al cambiarse le irá peor a la persona. Lo importante es mantenerse firme en la solicitud y finalizar el trámite iniciado.

En el estado de cuenta, también se especifican las aportaciones patronales, el rendimiento del periodo, las comisiones cobradas, entre otros conceptos que deben analizarse, y compararse con el estado de cuenta anterior.

Cabe recordar que el porcentaje de pensión por cesantía, es del 75% a los 60 años de edad; 60 años, seis meses un día, el 80%; 61 años, seis meses y un día, el 85%; 62 años seis meses y un día, el 90%; 63 años, seis meses y un día el 95% y el 100% a los 65 años.

Ello, siempre que se hayan cotizado 500 semanas, antes del primero de julio de 1997 y a partir de esa fecha, 1,250 semanas requeridas.

DESINTERÉS O IGNORANCIA. Por otro lado, y de acuerdo a cifras de la Consar, en el país y al cierre del mes pasado, eran cerca de 19 millones los trabajadores que no se registraron en una Afore y cuyos ahorros se encuentran administrados por una administradora asignada de acuerdo a las reglas vigentes. Caso contrario el de 39.5 millones de trabajadores que han elegido a que compañía confiar su patrimonio. Dicho de otro modo, 3 de cada 10 cuentahabientes no eligieron su Afore.