Carlos Reyes Sahagún / Cronista del municipio de Aguascalientes

Carlos Reyes Sahagún, Cronista del Municipio de Aguascalientes, a sus habitantes, sabed: que el otro día aprendí una palabra nueva; un vocablo de cuya existencia era yo ignorante, hasta ahora. Se la escuché al escritor Juan Villoro, en la conferencia “Martín Luis Guzmán: la revolución en tiempo real”, que impartió a través de la You Tube, por cuenta y riesgo del Colegio Nacional, en su calidad de miembro de esa corporación.

Villoro utilizó el término para referirse a la contradicción que implicaba la reunión de las palabras “Revolucionario” e “Institucional”, en el nombre del otrora partido de las mayorías. Fue entonces cuando soltó la palabreja; le dio sonoridad y la pronunció para que tuviera vida y fuera, y dijo: “oxímoron”

Yo, que soy un cultivador compulsivo de la palabra; un lector en automático, jamás había escuchado ni visto pasar semejante término. Así que de volada me fui al diccionario, para enterarme sobre qué simbolizaba. Esto fue lo que encontré: el término procede del griego ὀξύμωρον oxýmōron, lo que sea que eso quiera decir, y significa “combinación, en una misma estructura sintáctica, de dos palabras o expresiones de significado opuesto que originan un nuevo sentido, como en un silencio atronador,” o como bien dijo Villoro: revolucionario institucional, o como escribí en alguna ocasión: ahí estaba presente su ausencia

A partir de entonces la he escuchado un trío de veces, y para mi fortuna ya no me he quedado en Babia… En fin, que lo que en rigor quiero decirle es que si usted padece de aburrimiento, angustia o lo que se le parezca, debido a esta pestilencia que tiene nombre de personaje de caricatura japonesa fea, la YouTube ofrece productos interesantes, aparte de música, conferencias, documentales, que son un buen antídoto contra el tedio de estos días desgraciados.

En fin. Ya se anuncia en el horizonte el fin de este annus horribilis, un año que pasará a la historia por haber sido un no año, para decirlo de manera metafórica; la sacudida del siglo, y esta no es una metáfora.

Aunque resulta extraño hablar de un fin de año, teniendo en cuenta que difícilmente podremos establecer un corte entre este y el que viene, algo que nos permita tomar distancia, dado que resulta obvio que  la pandemia nos acompañará durante quien sabe cuántos meses más, como si el lapso se alargara; se estirara de manera inmisericorde, y aún cuando las medidas que tienen la intención de restringir los contagios se han relajado, y reanudado muchas actividades, al menos yo tengo por momentos la sensación de haberme quedado anclado en marzo.

Por mi parte tenía la intención, ahora frustrada, de contarle de varios acontecimientos ocurridos hace 50 años, en 1970, un lapso del que valdría la pena recordar. Por ejemplo, el primer mundial de futbol de México, en el que nuestro país ganó a El Salvador, Bélgica, y empató con la Unión Soviética, pero luego se topó en Toluca con Italia, y ahí acabó todo. Por cierto que Italia perdió la final ante Brasil, que hizo temporada en Guadalajara; el Brasil de Pelé. Fue ese mundial del llamado partido del siglo, en León, cuando se enfrentaron Italia y Alemania en semifinales.

En 1970 tuvieron lugar las elecciones federales que encumbraron al nefasto Luis Echeverría Álvarez. Su oponente, al menos en la forma, fue el panista Efraín González Morfín… También ese año, en septiembre, se inauguró el mercado de Rincón de Romos, y en octubre la Biblioteca Fray Servando Teresa de Mier, la segunda biblioteca pública de la ciudad, la primera instalada en un edificio construido exprofeso para el efecto, un tema al que me referiré en próximas entregas, y a propósito de temas, en este año he abierto varios que ahora sería preciso comenzar a cerrar, por ejemplo la fiebre aftosa de 1947, que dejó a los aficionados a los toros sin corridas, y por poco y deja a Aguascalientes sin Feria de San Marcos; el Camino Real de Tierra Adentro, de cuya declaratoria como patrimonio de la humanidad se cumplieron 10 años; y también algunas reflexiones que me quedaron por ahí, en torno al centenario de la imagen de doña Mariquita de la Asunción.

Finalmente, en estas siete entregas que quedan, todavía abriré y cerraré un par de temas, un comentario sobre un libro sobre las elecciones de 2018, y una remembranza de La Pelea de Gallos, el himno de la Feria de San Marcos, que este año cumplió 75 años de haberse estrenado, y si no alcanzo a cerrar estos temas… Bueno, seré optimista, y a despecho del paseo triunfal de la muerte coronavírica, esperaré seguir por aquí los próximos años, y haré todo lo que me corresponda. Ya si la vida decide otra cosa, a mí que me esculquen (Felicitaciones, ampliaciones para esta columna, sugerencias y hasta quejas, diríjalas a carlos.cronista.aguascalientes@gmail.com).