Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Para el Presidente Andrés Manuel López Obrador, los hechos de violencia registrados el pasado fin de semana son un acto propagandístico de los grupos delictivos que es maximizado por los adversarios políticos de su Gobierno para infundir miedo en la población.
En su conferencia matutina consideró que, a pesar de los homicidios, narcobloqueos e incendios en Baja California, Chihuahua, Guanajuato y Jalisco, el país mantiene la gobernabilidad.
«Fue de los fines de semana, aunque parezca increíble, con menos homicidios; sin embargo, por la propaganda, la percepción es otra. Quema de vehículos, quema de Oxxos y el país en llamas, ¿no? y el infierno. Son muy obvios», dijo.
«Decirle al pueblo de México que estén tranquilos, que hay gobernabilidad, hay estabilidad. Y al mismo tiempo hay un interés de nuestros adversarios, los conservadores de magnificar las cosas, de hacer periodismo amarillista, sensacionalista».
El Presidente consideró que existe una difusión exagerada de los hechos y hasta una sobrerreacción del Gobierno de Estados Unidos, que ha lanzado alertas para que sus ciudadanos no visiten la mitad de los estados del país.
El pasado domingo, REFORMA publicó que el Gabinete de Seguridad sumó 260 personas asesinadas entre el 9 y el 12 de agosto, días en los que se reportaron narcobloqueos y ataques a comercios y automovilistas en cuatro entidades.
Según la gráfica, presentada ayer en Palacio Nacional, Guanajuato encabezó la lista de los estados más violentos con 32 carpetas de investigación abiertas por homicidio doloso.