Cecilia de Santos Velasco
El Heraldo

En los últimos tres años, en México cinco millones ochocientos mil adultos tuvieron problemas relacionados con algún tipo de fraude financiero, lo que sucedió al momento de cobrar un cheque, retirar dinero del cajero automático, solicitar un crédito, pagar con la tarjeta o comprar en línea, advirtió el titular de la Unidad de Atención a Usuarios de la Condusef, Ignacio Villanueva Chávez.
En este fin de año, alertó para no aceptar esquemas piramidales, este fraude sucede en redes sociales y se enfoca en crear cadenas de ahorro, y para hacerlas atractivas ofrecen ganancias elevadas. Existen varios tipos como: “Flor de la abundancia”, “Células de gratitud”, “Bolas solidarias”, “Círculos de la prosperidad”, “Telar de las mujeres”, entre otras.
Para evitar ser sorprendido y ser víctima de un fraude, el funcionario recomendó visitar el portal de Fraudes de la Condusef, ahí se conocerán los teléfonos, páginas de internet, correos electrónicos e instituciones falsas que son utilizados para cometer estos delitos. También se hallará información sobre el modus operandi que utilizan los defraudadores.
Se puede ingresar al siguiente link http://bit.ly/2OLDptR, o entrar a la página oficial de la Condusef en la sección de “Acciones y Programas”.
Ante las dificultades económicas, dijo que mucha la gente busca con urgencia una fuente de financiamiento y si es con la menor cantidad de requisitos, mejor. Sin embargo, deben estar informados de los riesgos si se acercan a esas empresas que prestan ciertas cantidades de dinero de forma “fácil”, que ofrecen plazos largos para pagar, no consultan el Buró de Crédito y tampoco piden comprobante de ingresos.
“Acercarse a ese tipo de empresas sólo traerá más problemas ya que no se trata de instituciones financieras autorizadas y lamentablemente la Condusef carece de facultades para atender reclamaciones en caso de algún incumplimiento”.
En México, el fraude financiero ha evolucionado con el transcurrir de los años y ha adoptado nuevas tácticas, cada vez más sofisticadas mediante el uso de la tecnología; las víctimas son usualmente aquellas personas que no toman medidas de seguridad con sus datos personales y financieros.
“Otras formas de fraudes son: la clonación de las tarjetas para hacer compras por internet; las transferencias electrónicas o retiros no reconocidos; robo de identidad y falsificación de datos personales; y fraudes en cajeros”, concluyó.