La embestida que se pretende contra las empresas de contratación de personal u outsourcing es parte de una iniciativa excesiva, con probabilidad de que sea aprobada por ser propuesta del presidente de México, aunque todavía se tiene la esperanza que en el Senado se vuelva a detener, porque de lo contrario, podría costar caro, ya que miles de personas se quedarían sin empleo.
El presidente de la Comisión Laboral de la Coparmex, Juventino Romero de la Torre, consideró que antes de hacer ese tipo de planteamientos, debería conocerse a fondo la situación de las empresas, tanto outsourcing como las que tienen contratos laborales directos, pues “la mayoría de las que subcontratan sí brindan prestaciones de ley a sus trabajadores, y se supone que eso es lo que se pretende obligar”.
Así como hay empresas intermediarias en el empleo, también hay otras que trabajan en ese tipo de informalidad, que no son outsourcing pero que tampoco brindan prestaciones a sus empleados y es eso en lo que deberían trabajar las dependencias gubernamentales del sector productivo-laboral y sancionarlas por no cumplir con la ley y compromisos con sus trabajadores.
Ahora bien, se debe mencionar que son los gobiernos los que muchas de las veces subcontratan personal y de esta forma son ellos los que indirectamente incumplen con esos compromisos.
“Hace tiempo, funcionarios públicos del más alto nivel dijeron que la subcontratación u outsourcing era como el colesterol, hay bueno y malo, y efectivamente, creo que se debe castigar a las empresas que tienen trabajadores inscritos en el IMSS con salario inferior al que realmente ganan, pero hay casos que ni siquiera están registrados”.
Pero se debe hacer notar que hay empresas de outsourcing que sí pagan prestaciones, que tienen a sus contratados registrados ante el IMSS, con Afore e Infonavit, que cumplen con todas sus responsabilidades legales, “no se puede acabar con todas midiéndolas por igual, pero si este gobierno piensa acabar con ellas como prometió lo haría con el COVID, seguro tardaremos otros 15 años para eso”.
Romero de la Torre insistió que se trata de una iniciativa excesiva, con amplias posibilidades de ser aprobada por ser propuesta del mandatario nacional, pero que ojalá en el Senado se logre razonar otra vez como ocurrió “curiosamente el año pasado por este mismo tiempo, sólo que entonces la propuesta fue del senador Napoleón Gómez Urrutia y ahora es una esfera más alta”.