El director del Consorcio Apícola Mexicano, David Casas, alertó ayer en Aguascalientes sobre la creciente preocupación en torno a la comercialización de miel falsa y adulterada, tanto en el mercado internacional como en el local. Este producto no aporta los beneficios nutricionales de la miel pura y puede tener los mismos perjuicios que los azúcares vacíos.
Durante su participación en la Convención Apícola Nacional 2024, el especialista explicó que gran parte del mercado informal en México ofrece miel adulterada, la cual es mezclada con glucosa y fructosa. Esta práctica ha llevado a que muchos consumidores no puedan diferenciar entre la miel auténtica y la adulterada, ya que sus paladares se han acostumbrado a la versión falsificada.
En el ámbito internacional, dijo que Europa, uno de los principales compradores de miel mexicana, está recibiendo grandes cantidades de miel falsa, lo que ha reducido las exportaciones mexicanas a ese continente.
Para combatir este problema, Casas recomienda a los consumidores comprar miel directamente de apicultores. Una forma de identificar la miel auténtica es la cristalización, especialmente en las mieles producidas en el altiplano mexicano, como las de Aguascalientes. Además, el precio es un buen indicador: producir miel genuina a costos muy bajos es inviable, por lo que un litro de miel auténtica debería costar entre 120 y 180 pesos.
El consumo de miel falsa o adulterada no solo priva a los consumidores de los beneficios nutricionales de la miel pura, sino que también los expone a los perjuicios de los azúcares añadidos.
Finalmente, David Casas aconseja a los consumidores revisar cuidadosamente los ingredientes en las etiquetas de los productos en las tiendas de autoservicio para asegurarse de que están comprando miel pura.