Eduardo Alfredo Pérez Ruiz 
Agencia Reforma

CDMX.- La adrenalina de ver en riesgo su vida y la de un centenar de personas a su alrededor llevaron al bombero Alexis Ramírez Sánchez a cargar un tanque de gas en llamas, en la Alcaldía Benito Juárez.

El vulcano acudió el fin de semana al llamado de emergencia de empleados de un restaurante en la Colonia Del Valle cuando la manguera de un tanque de gas LP se rompió.

Tras evaluar la situación, los mandos decidieron que era urgente retirar el cilindro del interior del establecimiento para evitar una tragedia, pues había materiales que podían ser consumidos por las llamas, como madera y plásticos.

A Ramírez Sánchez le tomó unos segundos comprobar si podía mover el cilindro y cuando lo logró se lo colocó al hombro y corrió hacia la calle, para que fuera apagado en una zona abierta.

Lo hizo al calor del momento.

«El jefe que estaba coordinando el servicio y apoyándonos, da la orden de sacar el tanque, yo con mi adrenalina que traía adentro, que rebasaba todos los límites y mi valor, decidí jalarlo y vi que sí podía», recuerda.

«Yo nada más por hacer el cumplimiento de mi deber. No pensé que hubiera una cámara afuera, que alguien estuviera grabando, en mi mente nada más quería sacar el tanque. Yo nada más hice mi trabajo que es a lo que yo vengo», cuenta entre risas nerviosas y actitud de orgullo.

Fue horas después de la emergencia, cuando estaba de vuelta en la Estación de Bomberos Comandante Enrique Padilla Lupercio, cuando familiares y amigos le enviaron el video; se reconoció y le dio felicidad que se difundiera su trabajo.

Tras verse, con las llamas a su espalda y recordar que en esos momentos el tanque ni le pesó y que su mente sólo se concentraba en retirar el tanque del local, Ramírez Sánchez se dice consciente de que su vida estuvo en peligro, pues existía el riesgo de que el tanque se reventara por la presión y la temperatura.

Pese a ello afirma que no dudaría en repetir su acto, pues asegura que su objetivo como vulcano es salvaguardar a los demás.

«Ahora sí ya pienso en el miedo, pero estaba en riesgo mi vida y la de mis compañeros, los policías, la gente; lo volvería a hacer sin dudarlo», asegura el vulcano, quien lleva tres años de servicio en la institución.